El príncipe Alberto II de Mónaco recibió hoy en audiencia solemne al
embajador de Cuba, Rogelio Sánchez Levis, durante la presentación de
sus cartas credenciales ante el jefe de Estado de este enclave
mediterráneo.
El encuentro de media hora entre el dignatario del principado que
se ubica sobre la Riviera francesa, transcurrió en un ambiente
cordial que marcó un paso de avance más en los nexos bilaterales
establecidos el 19 de diciembre de 2007.
Sánchez Levis, quien es jefe de la misión diplomática cubana en
Francia y funge desde ahora como embajador alterno en Mónaco,
intercambió con el Príncipe Alberto sobre una amplia gama de asuntos
bilaterales.
Ambas partes constataron que existen perspectivas para el
desarrollo de las relaciones bilaterales, según comentarios
suministrados a la prensa.
El Príncipe Alberto, quien ya visitó Cuba y es admirador del
deporte de la isla caribeña, envió saludos al gobierno y pueblo de
esa nación.
Participaron en la ceremonia además Franck Biancheri, Consejero
del Gobierno para las Relaciones Exteriores y asuntos Económicos y
Financieros internacionales (canciller), el secretario de Estado
Jacques Boisson, y el jefe de Gabinete del Príncipe, Georges
Lisimachio.
Dominado por diversos pueblos de la antigüedad como los fenicios,
griegos, romanos y francos, Mónaco fue asimismo gobernado por los
genoveses hasta 1297 cuando la familia Grimaldi asumió el poder
hasta nuestros días.
Es después del Vaticano el Estado más pequeño del mundo, con
notable densidad de población, 32 mil 409 habitantes en un área de
16 mil 620 kilómetros cuadrados. Sin embargo, es un territorio muy
rico, gracias básicamente a los ingresos por turismo.