Excelente
letrista, destacado cantautor y promotor cultural, comprometido con
las causas justas de esta época, Joaquín Lera es una de las voces
iberoamericananas esenciales. Navegante de un mundo poético que ha
motivado a otros destacados intérpretes a grabar sus obras, vino a
Cuba a grabar un video clip de su serie Ciudades del mundo,
pues le pareció que La Habana no podía faltar en ese recorrido
internacional que lo ha llevado a Venecia, París, el Harlem
neoyorquino, El Cairo, Río de Janeiro y que completará más adelante
con Buenos Aires y Madrid. Se trata de un itinerario que califica
como el de "un viajero invisible".
Ha tomado aquí primero las imágenes de la ciudad y "ya se me
ocurrirá una canción que deseo de veras entregar a ustedes". Ayer
estuvo entre músicos y representantes de la prensa cubana para
presentar su libro Antología de canciones (volumen I),
editado por El País Literario, y su disco Cometas, del sello
Autor. Fue una velada propiciada por la Sociedad General de Autores
y Editores, cuya delegada en Cuba, Darsi Fernández cifró esperanzas
en que pronto Joaquín vendrá con su guitarra o con una banda a
ofrecer sus temas.
En el diálogo quedaron bien definidas sus ideas sobre la canción
y la vida: escribe lo que le parece sin presiones ni concesiones; se
siente un cantautor que va de lo social a lo íntimo y viceversa; le
interesa la literatura no solo como fuente inspiradora, sino como
nutriente de la cultura que se expresa en el ser humano; piensa que
el mundo seguirá patas arriba mientras los ricos sean más ricos y
los pobres más pobres.
Contó que hace quince años vino por primera vez a Cuba y cantó en
una fiesta en la que conoció al inmenso Tata Güines, donde la pasó
muy bien y disfrutó de la riqueza de nuestra música. Ya tenía a
Nicolás Guillén entre sus poetas favoritos.
En cuanto a su Antología¼ , el
colega y crítico Pedro de la Hoz, a cargo de la presentación,
resaltó la congruencia intelectual y sentimental de los textos y la
verticalidad de los planteamientos de canciones como Tanto
tienes, tanto vales, y en discos como Polos opuestos y
Cometas.
"Aún me considero un aprendiz de poeta", subrayó con modestia un
autor al que le han puesto voz Joaquín Sabina, Mocedades, Alberto
Cortez, y Sergio y Estibáliz; que ha puesto música a poemas de José
Hierro; y no renuncia a soñar con la utopía.