Con más de 73 000 miembros, la Asociación Cubana de Limitados
Físico- Motores (ACLIFIM) encauza su labor a derribar barreras y
lograr la total inclusión de los discapacitados a una vida útil. Por
ese empeño, y junto a Carlos Lage Dávila, secretario del Comité
Ejecutivo del Consejo de Ministros, una centena de sus afiliados se
reunieron para develar las luces y sombras de la asociación que arribó
ya a sus 28 años de fundada.
El miembro del Buró Político comentó que el país está en
condiciones de hacer mayores esfuerzos para solucionar los problemas
que aquejan a la Asociación. Los planes económicos tienen que reflejar
con rigor las necesidades de las organizaciones. Y desde el punto de
vista subjetivo tenemos que exigirnos más, pues sus reclamos son un
derecho que la Revolución les ha dado.
Las palabras de Lage fueron antecedidas por debates sobre el estado
constructivo de las sedes municipales y provinciales, la falta de
apoyo de direcciones y ministerios como Vivienda y Transporte, la poca
divulgación en la prensa de sus actividades y experiencias, la
continuidad hacia estudios superiores, y la proliferación de barreras
arquitectónicas en los espacios públicos.
Ida Hilda Escalona, presidenta de la ACLIFIM, precisó que al
discapacitado se le dificulta la entrada a casi todas las
instituciones sociales, lo que impide nuestra integración social.
Aunque está regulado, en muchas nuevas obras no se han tenido en
cuenta los principios de accesibilidad.
Sobre este incumplimiento, Lage propuso a los delegados la
actualización de un documento que registre las principales barreras
arquitectónicas de cada territorio para discutirlo con los organismos
implicados, pues hay insatisfacciones que pueden resolverse con muy
pocos recursos. Las más complicadas se solucionarán paulatinamente.
En el encuentro estuvieron además, Juan Vela Valdés, ministro de
Educación Superior; y Alfredo Morales Cartaya, titular de Trabajo y
Seguridad Social.