Deambulantes

Buscar solución al problema de las personas que deambulan sin protección por las calles involucra a varias organizaciones. La familia no puede estar ajena

Froilán Parra Suárez

HOLGUÍN.— Fue un hábil albañil cuyas prodigiosas manos eran capaces de lograr cambios impresionantes en las viviendas de sus clientes, aunque tuvieran pocos recursos. A su habilidad muchas personas agradecen las casas donde viven.

Foto: Elder Leyva La sociedad en su conjunto puede ayudar a las personas que se encuentran en situación difícil, como consecuencia del consumo de alcohol.

Pero su incorregible adicción al alcohol lo transformó hasta su muerte. Tiznado, con la ropa sucia y harapienta, un palo como bastón y descalzo, deambuló durante años por las calles y contempló muchos amaneceres en los bancos de los parques holguineros.

Pese a que la familia más cercana lo abandonó, luego de perder la esperanza en su recuperación, su despedida de este mundo, sin embargo, estuvo rodeada del cuidado de médicos y enfermeras de la Sala de Geriatría del Hospital Vladimir Ilich Lenin, de esta ciudad.

PERSONAS COMUNES HASTA UN DÍA

No es un solo caso; desafortunadamente, en muchas ciudades cubanas están al alcance de nuestros ojos. Tampoco son parias ni desclasados. Son personas comunes, con oficios y procederes estables, hasta un día en que cambian sus vidas por el alcohol o porque el velo extraño de la demencia nubla sus mentes.

La doctora Lourdes Mora Torres durante una lectura comentada con sus pacientes, en el Centro de Salud Mental y Rehabilitación Psicosocial.

Un colectivo de investigadores se dedica al análisis de las variadas situaciones de la vida social, que no pueden verse por separado en un tema sensible y con tantas aristas como el de los deambulantes.

Este fenómeno es multicausal, por lo que elaboraron un perfil de quienes deambulan por la ciudad de Holguín. Se trata, en su mayoría, de hombres entre 50 y 60 años, a los que la familia no atiende. Hay barrios más proclives a esta problemática, como el reparto Alcides Pino. Los casos están, generalmente, ligados a algún tipo de marginalidad.

Según la doctora Lilian Blanco, jefa del Grupo Provincial de Psiquiatría, la mayor parte de estas personas se encuentran atendidas en las instituciones de salud y reciben el tratamiento que cada caso requiere, según su situación médica.

José Luis Cervantes Allen, ingeniero eléctrico, padece de esquizofrenia paranoide asociada al alcohol, rescatado de las calles gracias a la labor colectiva.

Necesitan el cuidado de la familia, si la tienen, y de quienes integran el sistema de atención para este tipo de conducta, caracterizada por la pérdida de los hábitos de higiene, el caminar sin rumbo fijo y la baja autoestima. Presentan problemas múltiples y complejos, por lo que las soluciones a cada caso también lo son, esclareció.

No obstante, en todos, la pérdida de la responsabilidad personal y social se identifica como la causa de la transformación en la conducta.

Para poder tratar a estas personas, se partió de una caracterización individualizada de cada paciente, con tal de identificar sus hábitos, su familia y las posibilidades de esta de hacerse cargo del paciente, hasta llegar a un diagnóstico.

UBICARLOS Y REINSERTARLOS

Algunos fueron ubicados en centros especializados, otros en hogares de ancianos o se entregaron a sus familias, que tienen el deber social de asumir el cuidado de estas personas.

En el Centro de Salud Mental y de Rehabilitación Psicosocial se ha atendido a 321 pacientes hasta el mes de febrero. De ellos, 18 fueron remitidos a sus provincias, 37 a los municipios de origen y 68 se atienden en los Centros Comunitarios de los municipios. La mayoría son alcohólicos o padecen trastornos de la conducta agravados por el consumo del alcohol, explica el doctor Edgar Serrano Hernández.

Gracias al trabajo conjunto de los organismos que participan en los análisis de cada caso en la Comisión de Prevención y Atención Social; ya han logrado reubicar varios casos, incluso algunos de provincias como La Habana, Santiago de Cuba y Villa Clara.

Para completar su reinserción social, resultan decisivas las brigadas especializadas de Trabajadores Sociales. Muchos casos son críticos y requieren de análisis pormenorizados en los Consejos Populares.

Como señalara el poeta inglés John Donne: "¼ nadie es una isla, completo en sí mismo"; es, por tanto, imprescindible formar y fortalecer valores de manera integrada, con el necesario énfasis hacia el papel de la familia, para que estas personas puedan superar las dificultades que la vida les impone, y la sociedad en su conjunto pueda ayudarlas a alcanzar el bienestar y el respeto que requieren como seres humanos.

 

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