Chile en el reino de la electrónica

El compositor Juan Parra Cancino estará mañana en la noche en Bellas Artes, una de las sedes del Festival Internacional Primavera en La Habana.

Pedro de la Hoz
pedro.hg@granma.cip.cu

En un concierto pactado para Bellas Artes mañana viernes a las 7:00 p.m. donde se escucharán obras del argentino Raúl Minsburg, el coreano Kim Suk Jun, el cubano Fernando Rodríguez y el español Gabriel Ika Martínez, y se verán videos del norteamericano Kyong Mee Choi y del australiano Daniel Blinkhom, el punto final estará a cargo del chileno residente en Holanda, Juan Parra Cancino, quien asumirá sus obras electrónicas en vivo.

La presencia de Parra Cancino es una de las más esperadas en el XII Festival Internacional de Música Electroacústica Primavera en La Habana, que desde el pasado lunes tiene lugar en la capital cubana bajo los auspicios del Instituto Cubano de la Música, la Oficina del Historiador de la Ciudad y el Laboratorio Nacional de Música Eletroacústica, fundado por el maestro Juan Blanco.

Con apenas 30 años de edad, Parra Cancino se ha revelado en los últimos años como portador de una estética renovadora en el campo de la utilización de medios electrónicos para la creación musical. Graduado primero de la Universidad Católica de Santiago y luego del Real Conservatorio de La Haya, con el aval de un premio en composición en el Concurso Internacional de Música Electroacústica de la ciudad francesa de Bourges en 2004, este creador sudamericano ha sido figura clave en The Electronic Hammer, trío de percusión y computadoras de reciente y bien ganada fama en Europa, y del dúo Wire Griot, que integra con la soprano canadiense Camilla Hesketh.

TECHNO ALEMÁN EN EL SALÓN ROSADO

Este mismo viernes, pero a las 8:30 p.m., el Salón Rosado acogerá, como parte del Festival, al DJ y compositor alemán Gabriel Ananda (Karmarouge), quien asiste al evento por cortesía del Instituto Goethe de Cultura Alemana.

Karmarouge se inscribe en la línea de driving minimal techno, que no apuesta a la estridencia, sino más bien a la creación de atmósferas sutiles y relajadas, muy del gusto de los jóvenes alemanes de esta época.

 

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