Arte mayor con vocación didáctica

Ofrece el Teatro Lírico Nacional función pedagógica a alumnos de centros de enseñanza militar

Antonio Paneque Brizuela
paneque.b@granma.cip.cu

Ligazón de arte y compromiso, el concierto ilustrativo para estudiantes de escuelas militares cubanas, ofrecido esta semana por el Teatro Lírico Nacional ,cobró vuelos de virtuosismo por parte de sus intérpretes, quienes aportaron profesionalidad y entrega y mostraron un panorama del género como parte de la cultura general e integral que caracteriza la formación de los futuros cuadros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.

La mezzosoprano Lily Her-nández, en la habanera Car-men, de Bizet, y Tengo un nuevo amor, de Ernesto Lecuona; el barítono Waldo Díaz, en el aria Eri tu, de Un baiIe de máscaras, de Verdi, y Dulce quimera, de Gonzalo Roig; el bajo Marcos Lima, en páginas de Rossini y de nuestro Moisés Simmons; las sopranos Conchita Franqui, experta en los decires de Gershwin, y Vivian Pina, con piezas de Lecuona; y el tenor Rigoberto López, en la popular Una furtiva lágrima, de Donizetti, llevaron el peso del espectáculo. La voz humana y la escena lírica, cumplió sobradamente su función pedagógica en este nuevo capítulo de intercambio entre el Ministerio de las Fuerzas Armadas Re-volucionarias y la institución lírica, que se remonta a más de dos décadas.

Momento culminante de emotividad fue la presencia de Venchi Siromajova, criolla por voluntad propia y siempre dispuesta a promover el arte lírico en nuevos auditorios.

El espectáculo, que incluyó a la Coral de Niños Cantores Líricos del TLN, estuvo a cargo del maestro Pedro Arias Domínguez y contó con la participación de los pianistas Pura Ortiz y Yaliev Álvarez.

Las FAR rindieron homenaje en esta ocasión al aniversario 45 del Teatro Lírico Nacional.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Comentarios | Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

SubirSubir