Ante el peligro que aún constituye Dean para el extremo occidental
cubano, fueron reforzadas las medidas de seguridad en los 10 centros
donde radican más de tres mil estudiantes de medicina de varias
nacionalidades.
Camilo Pérez Padrón, presidente del Consejo de Defensa municipal,
explicó que para evitar posibles incidentes por desconocimiento, se
impartieron conferencias de preparación a los alumnos, muchos de los
cuales carecen de experiencias sobre este tipo de fenómenos.
Precisó que se trasladó hacia sitios seguros el equipamiento de los
planteles, incluidos televisores y computadoras para resguardarlos del
efecto de las lluvias que pudieran dejar las bandas externas del
huracán.
Cada uno de los centros -indicó- cuentan con asistencia médica para
emergencias, mientras los becarios conocen las áreas diseñadas para la
evacuación y fueron adecuadamente protegidas puertas y ventanas.
Destacó además que se adoptaron medidas especiales para los
residentes en las zonas de Cortés y La Bajada, con probabilidades de
afectaciones por penetraciones del mar, en tanto están en puerto
seguro las embarcaciones que laboraban en las zonas de pesca.
Las 24 familias que residen en La Bajada fueron evacuadas, así como
los turistas en María la Gorda y educandos de la Universidad de La
Habana que por estos días efectuaban estudios sobre las tortugas
marinas en la península de Guanahacabibes.
Los futuros médicos que se forman en Sandino proceden de
nacionalidades como Chile, Argentina, Ecuador, Timor Lester,
Venezuela, Bolivia y Nicaragua.