Aniversario 40 del Instituto Cubano del Libro

Celebración de la sensibilidad y los valores humanistas

A Fidel, máximo promotor de la lectura en nuestro país, estará dedicado mañana el Sábado del Libro, con la presentación de la segunda edición de Viaje a los frutos

Pedro de la Hoz
pedro.hg@granma.cip.cu

Autores y editores se reunieron ayer en el Memorial José Martí, de la Plaza de la Revolución, para festejar el aniversario 40 de la fundación del Instituto Cubano del Libro.

Foto:NADIA INDA GONZÁLEZ (AIN)Abel Prieto departe con el historiador Rolando Rodríguez, el editor Pablo Pacheco y el poeta Omar González, quienes tuvieron en diversos momentos la responsabilidad de dirigir el Instituto Cubano del Libro.

En el acto, legítima celebración de la sensibilidad y el espíritu humanista como valores promovidos en nuestra sociedad mediante el fomento de la lectura, fue evocada la impronta del Comandante en Jefe Fidel Castro en la gestación de aquel acontecimiento que marcó un nuevo hito en el proceso de profundas transformaciones registradas en la vida cultural de la nación a partir del triunfo de enero de 1959.

Quien tuvo la responsabilidad de fundar el organismo, el reconocido historiador Rolando Rodríguez, rememoró cómo la idea de estructurar orgánicamente los eslabones del sistema de edición, impresión y distribución del libro nació en medio del torrente de novedades e iniciativas que desataba Fidel al conversar con profesores y estudiantes en sus habituales encuentros en la Colina universitaria habanera.

Esteban Lazo, Ricardo Alarcón de Quesada y Abel Prieto, miembros del Buró Político del Partido; Rolando Alfonso y Eliades Acosta, jefes de los Departamentos Ideológico y de Cultura del Comité Central, respectivamente, e Iroel Sánchez, actual presidente del ICL, entregaron diplomas de reconocimiento a 44 editores, diseñadores, redactores y promotores que por más de tres décadas han aportado talento y laboriosidad en diversas instancias del sistema editorial.

En el propio Memorial quedó inaugurada una muestra fotográfica de 40 imágenes que bajo el título carpenteriano De lo real maravilloso resumen la avidez con que el público lector ha hecho suya la actividad editorial en la Isla y testimonian el milagro revolucionario de convertir al libro en uno de nuestros bienes más preciados.

Portador del sentir de los escritores, el poeta y ensayista Roberto Fernández Retamar contrastó la orfandad del creador en tiempos de la República mediatizada —"más que derechos de autor teníamos deberes de autor, pues teníamos que sufragar nuestras propias ediciones"— con la dignificación del trabajo literario e intelectual por parte de la Revolución en el poder.

VIAJE A LOS FRUTOS

Justamente el título seleccionado por el ICL para coronar esta jornada de celebraciones mañana en el Sábado del Libro a las 11:00 a.m. en el Palacio del Segundo Cabo (La Habana Vieja), Viaje a los frutos, incluye textos que revelan la disminuida valoración del escritor en tiempos pretéritos.

Este volumen, que forma parte de una colección de la Biblioteca Nacional José Martí destinada a rescatar documentos literarios, agrupa escritos e imágenes, compilados por Ana Cairo, que reflejan la intensa relación de Fidel con la comunidad intelectual cubana desde los tiempos posteriores al asalto al Moncada hasta la actualidad.

Uno de sus capítulos recoge las ponencias de varios autores cubanos en un panel televisado el 14 de abril de 1959 por la CMQ.

En esa ocasión, el gran dramaturgo, poeta y narrador Virgilio Piñera expresó: "Como no tenemos consistencia ni social ni económica, tendemos cada vez más a perdernos en vagas ensoñaciones, a perder de vista la realidad inmediata; como el librito que publicamos a costa de sacrificios sin cuento debemos regalarlo —venderlo no, ello equivaldría insultar a nuestro probable lector, ya que ese lector piensa que es bastante favor tomarse el trabajo de recibir nuestro libro— [¼ ], como a cada momento nuestra razón de ser de escritor está puesta en tela de juicio, sucede que poco a poco nos vamos convirtiendo en soñadores y en fantasmas".

Más adelante declaró: "Ahora que la Revolución es un hecho consumado es preciso que ambos —pueblo y escritor— empecemos a tomarnos en serio. [¼ ] Dígase soldado, obrero, campesino, profesor, periodista, pero también dígase escritor. Con ello se nos situará de una vez por todas. Si esto se cumple, podrá hablarse del espíritu de la nación cubana".

La gestión editorial y la promoción de la lectura —coronada por las Ferias del Libro— a lo largo de las últimas décadas han cumplido esa demanda.

 

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