Información del Buró Político sobre Juan Carlos Robinson 

El pasado 28 de abril nuestro pueblo fue informado de los resultados de la reunión del Buró Político del Comité Central del Partido, efectuada dos días antes y que analizó, entre otros temas, los graves errores cometidos por Juan Carlos Robinson Agramonte, que determinaron la decisión de separarlo como miembro del Buró Político y del Comité Central, así como de las filas del Partido. Se informó, además, que eran investigadas las consecuencias legales derivadas de su comportamiento.

Luego de un riguroso proceso investigativo llevado a cabo por los Órganos de Instrucción Penal del Ministerio del Interior y la Fiscalía General de la República, al amparo de la legislación procesal penal vigente, Robinson Agramonte fue acusado por un delito de Tráfico de Influencias de Carácter Continuado, y se le solicitó una sanción de Quince Años de Privación de Libertad.

La Sala Séptima del Tribunal Provincial Popular de Ciudad de La Habana, competente para conocer del caso, celebró el juicio oral el pasado viernes 16 de junio, durante el cual el acusado, en uso de sus derechos, fue asistido de un abogado defensor por él designado.

Durante la vista oral depusieron dieciséis testigos y fue analizada una amplia prueba documental. El acusado se declaró responsable de los hechos imputados y agradeció el tratamiento recibido durante la instrucción del expediente de fase preparatoria.

Luego del examen de las pruebas y las alegaciones del Fiscal y la Defensa, el Tribunal halló al acusado responsable del delito de Tráfico de Influencias de Carácter Continuado e impuso la sanción de Doce años de privación de libertad, con las accesorias de privación de derechos públicos, consistentes en la pérdida del derecho al sufragio activo y pasivo, así como el derecho a ocupar cargos de dirección en los órganos correspondientes a la actividad administrativa del Estado, en unidades económicas estatales y en organizaciones sociales y de masa, por igual término.

En la sentencia dictada quedó demostrado que Robinson Agramonte, en franco proceso de debilitamiento ideológico, con abuso de su cargo, olvido de sus altas responsabilidades y de la probidad exigida para un cuadro revolucionario, hizo uso de sus influencias con el propósito de obtener beneficios.

Durante todo el proceso se cumplieron los términos procesales, y se actuó con estricto respeto de los derechos y las garantías establecidas en la Ley de Procedimiento Penal.

Como ha sido práctica en todos los años de Revolución, en nuestro país nadie, con independencia de sus responsabilidades y méritos, puede violar la ley. Quien lo haga recibirá inexorablemente el peso de la justicia revolucionaria.

Buró Político del CC PCC

21 de junio del 2006

 

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