Llegó la hora de nuestros pueblos

Afirmó el Presidente Hugo Chávez en La Habana, tras recibir el Premio Internacional José Martí. Destacó Fidel profunda obra humana y social de la Revolución Bolivariana

MARÍA JULIA MAYORAL
ma.julia@granma.cip.cu

El siglo XXI será el de nuestra redención, el de nuestra unidad e independencia plena como región, como Patria Grande; el siglo que marcará el fin del imperialismo norteamericano; yo lo creo cada día más, dijo el Presidente Hugo Chávez al recibir ayer, de manos de Fidel, el Premio Internacional José Martí.

Frente a la multitud reunida en la Plaza de la Revolución de La Habana, el líder de la Revolución venezolana, aseguró que recibir un galardón de esa naturaleza, por apoyar e impulsar las ideas de Martí y los procesos de integración en Nuestra América, no lo acepta como mérito individual, sino como recordatorio de una obligación de primer orden si se quiere ser consecuente con hombres de la talla de Martí y Bolívar, de quienes aprendimos la importancia de la batalla del conocimiento, de la conciencia, de las ideas, y esa batalla debemos arreciarla.

Este gran premio que ustedes me han dado, comentó, me compromete aún más con la unidad y la liberación de nuestros pueblos como nunca antes en los años que he vivido. Me lo llevo con humildad, lleno de honor, de felicidad, en nombre de un pueblo entero y sobre todo como un compromiso que no hace si no crecer. Así, aseveró, lo ratifico en esta Plaza de la Revolución, bajo las figuras eternas de Martí y el Che, abrazado por los sueños de Bolívar; es un compromiso que bien puedo recoger en una frase legendaria de esta tierra: Patria o Muerte, Venceremos.

Chávez, quien recordó los más de 200 años de intentos por parte del imperialismo estadounidense por tragarse a la América Nuestra, nuevamente agradeció a la Revolución cubana y a su pueblo el ejemplo de resistencia, sin él, aseguró, no habría una revolución como la que hay en estos momentos en Venezuela.

Anunció, además, que hacía renuncia al estímulo monetario asociado al reconocimiento de la UNESCO, para donarlo al hermano pueblo de Bolivia.

Para el Comandante en Jefe ayer fue un día histórico y de especial significación, de otra forma no podría calificarse el merecido reconocimiento a Chávez, promotor de profundas transformaciones sociales a favor de los venezolanos.

Fidel reseñó que hace siete años, cuando la Revolución Bolivariana llegó al poder, en la nación suramericana decrecían las exportaciones de mercancías, los precios del petróleo y de los minerales, continuaba el comportamiento desfavorable de la balanza de pagos y de las reservas internacionales del Estado para hacer frente a sus obligaciones.

En un contexto, agregó, en que seguía en ascenso la deuda externa, la inmensa mayoría de la población estaba en la pobreza, el índice de desempleo era del 11%, según cifras oficiales conservadoras, la mortalidad infantil registraba el índice de 28 por cada mil nacidos vivos, aproximadamente 2,3 millones de niños permanecían excluidos del sistema escolar, mientras más de un millón de venezolanos quedaban desplazados de la clase media porque la disminución de sus ingresos, el desempleo y la inflación los habían convertido en pobres o indigentes.

En solo siete años el Gobierno liderado por Chávez ha dado un vuelco radical a ese nefasto panorama, distinguió Fidel. Fue eliminado el analfabetismo, cientos de los que aprendieron a escribir y a leer en esa campaña ya culminaron sus estudios de sexto grado.

Avanza al mismo tiempo la preparación de bachilleres, la formación de universitarios en nuevas sedes de carácter municipal, donde han sido habilitadas las carreras de gestión social, desarrollo local, gestión ambiental, comunicación social, en disciplinas técnicas, administrativas y jurídicas, y hay 15 392 jóvenes cursando Medicina General Integral Comunitaria como parte de la Misión Barrio Adentro, que se ha convertido en una gigantesca universidad en toda Venezuela; algo absolutamente nuevo en la historia de la humanidad, dijo Fidel.

Hoy, ponderó, 17 millones de venezolanos reciben atención médica gratuita mediante el programa Barrio Adentro, funcionan 600 centros integrales de diagnóstico, policlínicos de primera calidad, 600 centros de terapia y rehabilitación.

Al proceso bolivariano, advirtió, se le reconocerá por haber desarrollado el capital humano, por haberlo multiplicado; por haber defendido sus recursos naturales y por haber proclamado la integración y la cooperación de una América unida de forma tal que pueda contar con el combustible para su desarrollo.

Toda esa gran transformación de vocación humanista, significó, se ha desarrollado en medio de las conspiraciones imperialistas y de ataques perversos en lo económico para tratar de aplastar el proceso bolivariano. Solo los representantes de la Casa Blanca desconocen y tergiversan esas realidades, como lo acaban de hacer Donald Rumsfeld, el actual jefe del Pentágono, y John Negroponte, director nacional de espionaje en EE.UU. e íntimo amigo del connotado terrorista Luis Posada Carriles.

Para Chávez, tales mentiras forman parte del comportamiento histórico de nuestros enemigos; de Bolívar también difamaron porque les temen a la lucha popular, a sus símbolos; pero, parafraseando al Quijote, aseguró: no importa que los perros del imperio le ladren a la luna, eso significa que los pueblos de América Latina cabalgamos para consolidar en este siglo nuestra verdadera liberación.

Ellos, comentó del imperialismo y sus lacayos, tratarán de preservar ese imperio, y nosotros haremos todo lo posible para triturarlo.

Fidel anunció además que el propósito conjunto de Cuba y Venezuela de graduar 100 000 médicos en 10 años se ha ampliado a 150 000; ellos, afirmó, serán capaces de ir barrio adentro, de ir a los lugares de desastres naturales, de ejercer su profesión a favor del género humano y no de la Medicina privada. Confirmó que ambos países solo esperan por las indicaciones del presidente Evo Morales para iniciar en Bolivia la campaña de alfabetización masiva.

Venezuela y Cuba, recalcó, estamos unidas, pero no para lanzar bombas, ni para utilizar fórmulas terroristas, ni la fuerza ni la violencia; todo lo contrario, para llevar a cabo una acción absolutamente humanitaria.

Tales empeños, reconoció, deberán seguir enfrentando enormes obstáculos, dificultades y riesgos que no subestimamos; pero tenemos la convicción, la paz y la felicidad de luchar realmente por un mundo mejor, y nada ni nadie podrá impedir el futuro luminoso de los pueblos de América Latina y el Caribe.

En la ceremonia también intervino el diputado y destacado intelectual argentino Miguel Bonasso, quien destacó que Cuba y Venezuela están hermanadas en una concepción que nada tiene que ver con la falsa integración vendida por el imperio y las transnacionales; pues la Alternativa Bolivariana para las Américas sitúa a los pueblos en calidad de protagonistas, y su esencia está no en las ansias del mercado, sino en la infinita solidaridad.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Deportes | Cultura |
| Cartas | Comentarios | Ciencia y Tecnología | Lapizcopio| Especiales |

SubirSubir