En 1827 fue fundado San Nicolás de
Bari y su origen está ligado al río Mayabeque que riega con varios
pequeños afluentes la fértil región donde se establecieron los
primeros habitantes.
Su geografía se caracteriza por
terrenos llanos, a excepción de la zona Norte, algo accidentada con
escasas y diminutas elevaciones, y de una extensión árida e
improductiva en su parte meridional donde abundan las lagunas y
ciénagas.
La principal base económica de esa
localidad del Sur habanero, determinada por la fértil llanura en
que se encuentra enclavada la constituye la agricultura cañera,
tanto estatal como a cargo del sector cooperativo y campesino.
Existían allí en 1830 más de 30
pequeños ingenios, la mayoría movidos por tracción animal y con
una dotación de 2 592 esclavos, los cuales influyeron en las
tradiciones sincréticas del área.
De esa mezcla de culturas perduran de
lo español las Verbenas de marzo y abril y el día de San Nicolás,
patrón del pueblo.
Actualmente, en el municipio se
encuentra el central Héctor Molina, el mayor complejo
agroindustrial azucarero de la provincia de La Habana. Anexa al
ingenio funciona una destilería que procesa alcohol de máxima
calidad destinado a bebidas, perfumería y la industria
farmacéutica.
El sector industrial lo integran,
además, la fábrica de conservas La Habanera, cuya línea principal
de producción es la pulpa de tomate y todo tipo de mermeladas de
frutas, la de salsa soya, única en Cuba, otra de tabaco y una de
calzado, y talleres de artesanía.
Otros renglones económicos son la
avicultura con cuatro granjas, la ganadería y los cultivos varios,
principalmente viandas y hortalizas.
La Revolución reportó a San
Nicolás significativos avances sociales. En la salud cuenta con un
policlínico, clínica estomatológica, un hogar materno, casa de
abuelos y los beneficios del médico de la familia para sus más de
21 000 habitantes.
Una red de centros de varios tipos de
enseñanza asegura la educación y el ciento por ciento de los
niños de cero a cinco años que no asisten al círculo infantil
resultan atendidos por las vías no formales, con la participación
de la familia y la comunidad.
Para satisfacer las necesidades
culturales de la región funcionan un museo, biblioteca, librería,
cine, sala de video y la casa de la cultura con instructores de
diferentes manifestaciones artísticas, a lo que se suman
instalaciones deportivas.
El cambio en la vida económica y
social de este municipio constituye un motivo más por el que sus
pobladores acudirán masivamente este sábado a la Tribuna Abierta,
para apoyar las medidas de la Revolución y a su máximo líder
Fidel Castro.