Un ahorro de 26 mil dólares a la
economía nacional representa el aporte del ingeniero químico
Roberto Martínez Padrón para reducir la dureza del agua hasta
límites permisibles.
La innovación permitió poner en
funcionamiento la unidad de reproducción de ciprínidos (carpas,
tencas y amuras), que durante nueve años estuvo paralizada en el
centro de alevinaje del municipio avileño de Morón, la cual
entregó más de nueve millones de alevines.
El trabajo consistió en la
confección de un llamado suavizador compuesto por 60 metros de
tubería plástica introducidos en seis piscinas y la utilización
de 120 kilogramos de cal por cada depósito de agua.
Según explicó Martínez Padrón,
con esta solución se disminuye la presencia de carbonato de calcio
en las incubadoras hasta el rango de 150 a 300 partes por millón de
partículas, y mejoran las condiciones ambientales.
Otras de las ventajas, apuntó, es
que se recicla el líquido a través de filtros biológicos y
disminuye considerablemente el uso de energía eléctrica.
Como parte del desarrollo de la
acuicultura en Ciego de Ávila, este centro funciona desde este mes
como un banco de reproductores de Todos Machos o Mono Sexo, nueva
línea de tilapia obtenida por el Centro Nacional de Ingeniería
Genética y Biotecnología. (AIN)