VARSOVIA, 28 de mayo (PL).—
Polonia rechazó hoy las acusaciones de Estados Unidos sobre la
participación de sus soldados en torturas a prisioneros iraquíes
bajo su custodia en la cárcel de la división Internacional y
pidió pruebas sobre ello.
Según el teniente coronel Robert
Strzelecki, vocero de esa división, bajo mando polaco, y ubicada en
la región del centro y sur iraquí, los militares de este país no
han maltratado a los presos.
Sobre el particular, Strzelecki
aseguró que los encarcelados sólo se retenían por 72 horas y de
las labores de interrogación nunca se ocuparon, pues esas funciones
correspondían a los militares estadounidenses.
Mientras, un comunicado del Ministerio de
Defensa publicado hoy aclara que las detenciones se
efectuaron de acuerdo con las normas internacionales vigentes y a los
arrestados se les trató de acuerdo con ellas.
En el documento se informa que no se
descubrieron casos de violaciones de las leyes durante las
inspecciones que realizó la fiscalía militar por orden del
ministro de Defensa, Jerzy Szmajdzinski.
También explicó que hasta la fecha
no se recibieron quejas, ni denuncias por maltrato de las tropas de
Polonia, con más de 2 400 hombres desplegados en suelo
iraquí.
Investigadores norteamericanos
dijeron que varios soldados de países de la coalición participaron
en las torturas a los prisioneros en la tristemente célebre cárcel
de Abu Gharib, entre ellos los polacos.
También informaron que miembros del
ejército polaco hirieron a dos detenidos.
Esas imputaciones también fueron
rechazadas con fuerza por el vocero del estado mayor, Zdzisiaw
Gnatowski, quien las calificó de intento desesperado de diluir los
sentimientos de odio surgidos tras revelarse las torturas que los
guardias estadounidenses infligieron a los prisioneros en Abu
Gharib.
El Ministerio de Defensa polaco
pidió a Washington la presentación de las supuestas pruebas que
involucran a sus hombres en esos maltratos y violaciones de los
derechos.