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Fluminense nos ganó
3-2, con Romario
RÍO
DE JANEIRO, (PL).— La selección de fútbol de Cuba fue derrotada
por el arbitraje, en su segundo juego de entrenamiento con
Fluminense de Río de Janeiro, que terminó 3-2 a favor del dueño
de casa.
En el primer tiempo los
árbitros anularon dos goles de Moré y Mario Pedraza. El primero
había abierto el marcador a los tres minutos y Fluminense, que
reforzó con jugadores regulares su equipo de reserva, derrotado por
los cubanos 1-0 en el primer partido, marcó dos, uno de Fabio Bala
y otro de Romario.
A los 11 minutos del
complemento, el cubano Mario Pedraza empató el partido, pero a los
30 el árbitro consideró válido otro gol de Romario, pese a que
según los técnicos de la Isla había cometido "off side".
La dirección técnica
de los visitantes protestó por la decisión y al ser ratificada
decidió retirar a sus jugadores del campo.
El director técnico del
equipo caribeño, el peruano Miguel Company, dijo a Prensa Latina
que el juego resultó accidentado por el mal arbitraje, aunque
consideró que como práctica sirvió.
Agregó que el conjunto
se comportó de acuerdo con el nivel y estilo de juego que estamos
buscando para el partido del 12 de junio frente a Costa Rica, en La
Habana, por las eliminatorias de Norte, Centroamérica y el Caribe
para el Mundial de Alemania'06.
"El
equipo está más coherente en línea general. Hay mejoramiento
individual y colectivo", opinó, y estimó que pese a los problemas
de arbitraje, "el partido desde el punto de vista técnico fue bueno".
Fluminense, uno de los
principales clubes de Brasil, ocupa actualmente la séptima
posición en el campeonato nacional de primera división. |