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Cerca de 80 mil empleados de las empresas Electricidad de Francia
(EDF) y Gas de Francia (GDF) se pronunciaron hoy en contra de los
intentos del gobierno de privatizar el sector energético.
La manifestación en esta capital ocurrió en medio
de una huelga organizada por las confederaciones sindicales Francesa
Democrática del Trabajo (CFDT) y General del Trabajo (CGT), así
como Fuerza Obrera (FO), acatada por más del 45 por ciento de los
150 mil obreros de esas dos compañías estatales.
El paro provocó apagones en barrios periféricos,
en especial, en la zona empresarial de La Défense de esta ciudad y
en la región de Prevence-Alpes-Cote d'Azur.
La demostración en esta urbe la presidieron los
dirigentes de la CFDT, Francois Chercque, de la CGT, Bernard
Thibault, y de la FO, Jean-Claude Mailly.
Deseamos mostrar públicamente el engranaje en el
que los capitales privados se impondrán cada vez más sobre bienes
fundamentales, como son el suministro y distribución de energía,
denunció Thibault.
El gobierno centroderechista del presidente galo,
Jacques Chirac, intenta cambiar a EDF y GDF el estatus de empresas
públicas por el de sociedades anónimas, en las cuales promete
conservar el control de entre el 51 y el 66 por ciento del paquete
de acciones.
Pero la medida más bien parece estar dirigida a
cumplir con la disposición de la Unión Europea de que a partir del
2007 se deben abrir obligatoriamente los mercados de la
electricidad.
De su lado, Chercque estimó que no existe ningún
motivo económico para esa privatización y la única razón es la
necesidad del gobierno de buscar financiamiento para su política
nuclear. Al respecto, denunció que Francia es el único país
europeo suministrador de energía atómica al resto de la región,
cuando sus vecinos tratan de reducir sus respectivos programas
nucleares.
La huelga de los trabajadores de EDF y GDF fue
seguida por sus colegas de Aeropuertos de París (ADR), de la
compañía ferroviaria francesa (SNFC) y de la empresa aeronáutica
Snecma.
Los participantes en las manifestaciones denunciaron
que la electricidad y el gas de ninguna forma deben ser para el
sector privado, sino para los usuarios. Los organizadores del paro
advirtieron que en caso de fructificar los planes del gabinete
centroderechista, en Francia se podrían registrar apagones como los
del pasado verano en Italia y en la costa este estadounidense.