Rescatar las tradicionales comidas y
bebidas de la provincia de Cienfuegos es el objetivo del II Taller
de Patrimonio Inmaterial, que comienza hoy en el Museo de la
Fortaleza del Castillo de Jagua.
El hecho de poder salvaguardar los
valores provenientes de la cocina, ya sea criolla, canaria o
marinera, entre otras, y la preparación de licores autóctonos,
constituyen logros indispensables para la cultura, precisan
especialistas de museología en este territorio.
Varias ponencias sobre estos temas
tendrán lugar en las dos primeras jornadas del jueves y viernes,
para concluir el sábado con la premiación de la Corrida del Pargo,
las competencias infantiles de remo y el cruce a nado del estrecho
de Pasacaballos, en la bahía de Cienfuegos.
La fama de este territorio sureño no
solo le viene por la arquitectura y la belleza de su entorno, sino
también por los diversos vinos, el ron y sus reconocidas paellas.
Aunque fundada por franceses, y
considerada dentro de las provincias más cosmopolitas del país,
Cienfuegos mantiene el arraigo de la marinería en sus cazuelas, de
ahí que el camarón, la jaiba, langosta y almejas, presidan los
mejores manjares para invitar al visitante.
Por los logros en el trabajo con la
comunidad, el museo de la Fortaleza Nuestra Señora de los Ángeles
de Jagua devino sede permanente de este taller, con el antecedente
de que el pasado año se dedicó a promover los mitos y leyendas de
una ciudad joven, pero cargada de historias.
(AIN)