Orlando Hernández Guillén,
embajador de Cuba en Japón, denunció que las medidas anticubanas
recientemente anunciadas por Estados Unidos responden a una maniobra
política de Washington.
En una conferencia de prensa en
Tokio, Hernández Guillén atribuyó el incremento de la presión
sobre la Isla a un intento de la administración del presidente
George W. Bush de ganar votos en la comunidad cubano-americana y a
su filosofía fascista y neoconservadora, publica hoy Radio Habana
Cuba en su sitio web.
Las sanciones anunciadas este mes por
el gobierno norteamericano incluyen eliminar la Licencia General de
viajes para visitas de los emigrados a sus familiares a Cuba,
limitar el envío de remesas de dinero y suprimir los intercambios
con universidades y centros académicos estadounidenses, entre
otras.
El diplomático indicó que en La
Habana un millón 200 mil personas encabezadas por el Presidente Fidel Castro, desfilaron por el Malecón habanero frente a
la Oficina de Intereses de Estados Unidos para rechazar esos planes.
Hernández Guillén manifestó su
seguridad de que dentro del territorio norteamericano aumenta cada
día el número de ciudadanos de diversos sectores opuestos al
bloqueo contra Cuba.
Destacó que pese a todas las
acciones del gobierno de Bush, espera que las relaciones comerciales
entre Cuba y Japón se sigan fortaleciendo. (AIN)