CULTURALES

L y 19

Una esquina que baila


TONI PIÑERA

Desde muy temprano, "diminutos" bailarines de la Escuela Elemental de Ballet Alejo Carpentier de L y 19, en el Vedado, ocupan el inmenso portal que se transforma en un escenario donde desatan sus ánimos artísticos. En el tiempo, los transeúntes que por allí pasan han sido, sin saberlo, afortunados espectadores que han visto en su génesis a importantes figuras de la danza cubana...

Silvia Rodríguez, la directora."¡Cabeza, empeine, brazo hacia arriba...!".

Para Silvia Rodríguez, la directora, es un día más, desde hace 29 años "que no deja de tener su encanto". Al año de graduarse (1969) llegó allí y desde entonces ha pasado por todos los puestos hasta llegar a la dirección. No ha sentido pasar el tiempo, está feliz, y no es para menos, en los concursos de Academias de Ballet que tienen lugar cada año la escuela acapara muchas medallas.

"De una forma u otra, en el mismo certamen, la mayoría de los participantes comenzaron a despuntar como niños talentosos en este lugar en su primer nivel de estudio. Sin contar que casi todo lo que se mueve actualmente dentro del BNC y otras compañías de danza han pasado por esta escuela", dijo Silvia orgullosa.

¿La importancia de la Alejo Carpentier para la danza cubana? Aunque viene de muy cerca la respuesta... "Esta es realmente la primera escuela de arte creada con la Revolución. En el año 1962 surge la Escuela Nacional de Ballet, aunque a imagen y semejanza de esta. Pero lo importante es que se ha mantenido a lo largo de los años como un pilar dentro de la enseñanza de ballet en Cuba. Es la institución de primer nivel de Ciudad de La Habana, y al mismo tiempo el centro metodológico para todas las escuelas de primer nivel en el país: se entrenan a los profesores, se imparten seminarios".

¿Cómo es la selección? "La responsabilidad de la escuela, desde el primer nivel, es la selección que se vuelve a repetir a los cinco años de estudio, bajo otras condiciones. Aquí se selecciona el `material' que llega de la calle (el niño virgen), por condiciones físicas, sicológicas y hasta fisiológicas. Luego es por escalafón, y curso tras curso, es eliminatoria en los cinco años. En la Escuela Elemental Alejo Carpentier se desarrollan los principios técnicos de la danza, se enseña a pensar, se desarrollan destreza, tenacidad, habilidades y vocación".

¿QUE PROBLEMAS INCIDEN EN LA ENSEÑANZA DE BALLET?

Uno de los aspectos negativos es que la escuela elemental y la de nivel medio no radican en el mismo lugar, refiere la directora. De ahí que al no ser una misma institución "no se pueda proyectar en lo nacional e internacional, como un centro de formación completa, amén de que no se está aprovechando al máximo la capacidad de nuestros maestros".

La actual generación: ¿Es mejor, o peor?

-Indiscutiblemente en los últimos 15 años, la escuela se ha desarrollado mucho en lo técnico y en lo artístico. Y en ello han influido muchas cosas. Los profesores somos más maduros que hace 25 años, y algo importante, que la especialidad de ballet en Cuba es estable: los maitres, profesores, ensayadores, han convivido durante mucho tiempo con las distintas generaciones, y eso ayuda. La escuela ha podido responder realmente al nivel técnico que hay en el mundo.

Desarrollo que se debe -expresó- al trabajo metodológico realizado muy inteligentemente por los fundadores de la Escuela Cubana de Ballet, sus primeros bailarines, los metodólogos en las escuelas, y en particular de Ramona de Saa. Ella es quien ha dirigido este trabajo porque se ha mantenido en contacto con el BNC, Alicia Alonso, Fernando, las cuatro joyas, Joaquín Banegas, Silvia Marichal... este contacto permite que la escuela perdure.


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