DEPORTES

Murió Carlos Loredo


Todos sabíamos que de un momento a otro llegaría la noticia. Carlos Loredo, un histórico de nuestro fútbol, estaba sentenciado por una enfermedad irreversible.

Hoy, cuando sea sepultado, a los 46 años, en la tierra capitalina que lo vio nacer, muchos evocarán sus casi dos décadas  en la defensa de la selección nacional. Dentro y fuera de la cancha era el mismo: un hombre de criterio.

Y con su tradicional seguridad en la zaga, nos representó en cinco Juegos Centroamericanos y del Caribe, en cuatro Panamericanos, en dos Juegos Olímpicos, y en dos eliminatorias mundialistas, y fungió además, en una época, como capitán del equipo.

Nació como jugador en el mismo lugar donde, tras su retiro, fue entrenador de niños y jóvenes: el Parque Martí, del Vedado. Mientras, dedicaba su reducido tiempo libre a colaborar en la radio con sus reflexiones sobre el fútbol nacional.

Un día, hace 30 años, cuando disputábamos el torneo de los Juegos Nacionales Escolares, en el legendario Campo Armada, nuestro equipo de entonces, el Habana, sufrió un imprevisto revés y quedó sin medallas. De regreso del estadio a alguien, en el ómnibus, se le ocurrió decir un chiste. Al instante, recibió una fuerte reprimenda de un jugador que no entendía de bromas en medio de derrotas.

Fue entonces que empecé a conocer a Carlos Loredo. (M.H.)


|Home|Internacionales|Nacionales|Deportes|Cultura|E-mail|