ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Hay que tener sentido histórico como nos enseñara Fidel, afirma Balaguer Cabrera. Foto: Fernando Suárez

Este domingo abrió sus puertas el XXIV Encuentro Anual del Foro de Sao Paulo, en momentos trascendentales para la región y para las luchas de la izquierda a nivel mundial.

A propósito de esta cita, Granma dialogó con José Ramón Balaguer Cabrera, miembro del Secretariado del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y jefe de su departamento de Relaciones Internacionales.

¿Qué ha representado el Foro de Sao Paulo hasta hoy?

–Hay que recordar que en los momentos en que se funda el FSP existía una gran incertidumbre –para algunos similar a la de estos tiempos– y entonces figuras como Lula y Fidel fueron vitales. Ellos vislumbraran que el socialismo no podía desaparecer, que había que buscar alguna alternativa para que todos esos partidos de izquierda, todas esas fuerzas políticas que tenían un concepto distinto de la sociedad, lucharan contra el sistema capitalista, explotador por esencia, que no continuara imponiéndose sobre nuestros pueblos.

«No se pretendía imponer nada, ni trazar pautas ni líneas, que pudieran sentarse a discutir porque con la desaparición de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), no podía perderse la concepción de que una sociedad verdaderamente justa podía existir y que la historia no había terminado. Fue un momento extraordinario que salvó el desconcierto que existía.

«Después en La Habana, en 1993 Fidel habla de la necesidad de la unidad de las fuerzas de izquierda como única alternativa, algo de vida o muerte, no se podía renunciar a seguir. Porque la vida ha demostrado que cuando las fuerzas de izquierda se unen son capaces de vencer en el sistema de democracias representativas y en elecciones, que sí pueden tomar el poder y transformar la sociedad hacia modelos más justos.

«Y a pesar de todas las amenazas y obstáculos, de todos los intentos de desestabilización de todo tipo, se ha demostrado que cuando hay unidad, se puede luchar y seguir venciendo a pesar de condiciones complejas, como las que se le han presentado a proyectos como la Revolución Bolivariana, o lo que pudo lograr la Revolución Ciudadana en Ecuador, el proyecto de Evo Morales en Bolivia, la Revolución Sandinista, el Brasil de Lula y Dilma con el PT al frente.

«Las posibilidades que se presentaron en América Latina hasta entonces eran algo antes impensado y llegó el momento en que Estados Unidos se vio obligado a aceptar a Cuba en la Cumbre de las Américas, inconcebible anteriormente, gracias también a la solidaridad de esa izquierda con Cuba.

«Lo que ya se veía con la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y la Alternativa Bolivariana para los pueblos de América (ALBA) viene a concretarse con la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac). Y ahí se recrudece la acción del imperio para tratar de impedir que eso suceda.

«Hemos visto cómo se erige la supuesta lucha contra la corrupción para derrocar gobiernos progresistas, que lo que estaba sucediendo en la región a partir de ese sentimiento de solidaridad y cooperación que se generó era totalmente antagónico al sistema imperialista y entonces se buscan los métodos judiciales, de guerra económica, de violencia, para tratar de hacer retroceder esos logros e imponer la doctrina Monroe.

«Este encuentro en La Habana se realiza, por tanto, en un momento trascendental para lograr que se entienda, que se comprenda la importancia del FSP en la construcción de la integración, del bien común.

Nunca ha pretendido decirse qué hay que hacer, sino debatir sobre algo esencial: la única manera de seguir adelante es a partir de la unidad de la izquierda.

«Mira qué interesante lo que ha pasado en México, una victoria abrumadora de Andrés Manuel López Obrador. ¿Y qué puede significar eso? Que, dentro del ámbito de la discusión, del diálogo, se comprenda que cuando las fuerzas se unen ocurre lo que parece imposible».

–Se habla mucho de pesimismo...

–Es lo mismo que intentaron hacer cuando desapareció la URSS, definir el fin de la historia y hacer ver que a partir de entonces no había más que el capitalismo. Y empezó el desconcierto, la división, la fragmentación de la izquierda, se radicaliza el sectarismo, el divorcio de los partidos revolucionarios de los movimientos sociales. Hasta en Estados Unidos desapareció gran cantidad de sindicatos.

«Pero los movimientos sociales, por ejemplo, han logrado hasta hoy una mejor articulación para la lucha y eso es una realidad. Claro, ellos representan los pueblos, los que padecen los problemas y están necesitando cada día una sociedad diferente para vivir.

«Es importante que se entienda y que nos planteemos la posibilidad de que las fuerzas de izquierda discutan entre sí un programa político porque es difícil lograr la unidad sobre cuestiones solamente electorales, tiene que concebir también una proyección política de la sociedad y que ese sea un programa que se lleve a cabo si se ganan las elecciones.

«Pero para eso hay que tener sentido del momento histórico –como nos dijera Fidel en su concepto de Revolución– porque a veces hay cosas que son correctas, que hacen falta, pero en determinado momento difícilmente se pueden concretar. Eso es lo que ha hecho la Revolución Cubana: resistir, seguir luchando y contar siempre con las fuerzas y la unidad de nuestro pueblo que es lo que ha sostenido el proceso revolucionario.

«Se trata de que las fuerzas de izquierda se unan sin perder su identidad, pero sobre la base de un programa político. Lo que sí es imposible transformar la sociedad sin la unidad de las fuerzas de izquierda y que lleguen al poder.

«En estos momentos no hay nada tan sólido como el FSP donde se puedan discutir los problemas que existen y las formas para buscar una unión. Por eso en La Habana la izquierda europea se reunirá con las de nuestra región y también estarán representantes de los movimientos y articulaciones sociales, los artistas e intelectuales, se debatirá sobre guerra mediática, pero desde el optimismo y la convicción de que juntos sí podemos».

–Veinticinco años después, un encuentro del FSP en La Habana...

–Nos da la posibilidad de que mucha gente que pueda estar pensando de una forma diferente entienda el momento que vivimos y que comprenda que la Revolución Cubana sigue siendo la misma, única, con el mismo Partido a la cabeza. Que comprendan lo que hicimos en el Sexto y Séptimo congresos, que es reafirmar el futuro y la concepción de una sociedad más justa, que no hemos arriado las banderas ni las armas, sino todo lo contrario.

«Que se entienda que estamos perfeccionando nuestra sociedad, adecuándonos a los momentos actuales, incluyendo nuestras relaciones con Estados Unidos, que están muy bien definidas y aspiramos a normalizarlas como con cualquier país del mundo, pero hay principios a los que nunca renunciaremos.

«Este Encuentro permite que amigos de todo el mundo, miembros del FSP o invitados de otras regiones vean que Cuba está firme en sus conceptos y en sus principios y que lo que se ha logrado es precisamente por la unidad».

–La presencia de Martí y Fidel...

–El objetivo del homenaje a Fidel con una plenaria especial dedicada a su pensamiento y su relación con el FSP, con la unidad, es dialogar y ver como se renuevan sus ideas, cuánta falta nos hacen y que se entiendan en toda su magnitud.

«Nuestra Revolución se mueve al calor de las concepciones y de los principios de Fidel, de lo que llevó a hechos concretos, de los principios que sembró a nivel mundial.

«Lo que prima en la Revolución Cubana, lo que nos gustaría que prime entre quienes quieran luchar es el pensamiento de Fidel, que es de lo más avanzado que existe en esta tierra como pensamiento revolucionario y transformador, como el rescate de lo que supuestamente desaparecía con la URSS, que es la posibilidad real de transformar la sociedad en algo justo, con todos y para el bien de todos, como también nos enseñó Martí.

«Por eso la presencia permanente de Martí en Fidel y en todos nosotros, con dos ideas esenciales: la independencia y la construcción de un país con justicia social, debido a las cuales a los grandes martianos le es muy fácil entender el socialismo. Ellos nos acompañan hoy y lo harán siempre, en esta batalla vital por la unidad».

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Eliane dijo:

1

16 de julio de 2018

11:05:08


América Latina Unida em uma CULTURA de PAZ e Equilíbrio social.

Delfín López dijo:

2

17 de julio de 2018

12:34:52


Creo que es tiempo de la izquierda, aún con los reveses del ecuador Brazil Argentina chile ,y la gran ofensiva de las oligarquía para imponer su dominación., Debemos superar la dispersión política, e ideológica y declarar la guerra ideológica a la burguesía, usando el desarollo científicos y tecnológicos que comunican al mundo moderno, la globalización es universal,y cubre todas las actividades del ser humano ... La economía la política, la ciencia... es una necesidad de las izquierdas comprender,y actuar de acuerdo a esta realidad, usando las redes sociales, y todas las herramientas posible para enseñar las virtudes del marxismo, ...viva el socialismo ... El capitalismos es un sistema antihumano superado por la historia de la humanidad, HENTERREMOLO YA.