ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foto: Desconocido
Portada del Libro.

El hecho de que la 27 Feria del Libro de La Habana 2018 esté dedicada a la República Popular China, agrega un interés mayor a la novela de la periodista y escritora Marta Rojas: El equipaje amarillo, que se presentó en la sala Alejo Carpentier de la Fortaleza San Carlos de la Cabaña, nueve años después de su primera edición, e igualmente por la editorial Letras Cubanas.

En las palabras de presentación del libro, Daniel García Santos hace un recorrido por las páginas de esta obra cuya autora lleva a los lectores de la mano de Nicolás Tanco, o el joven Señor Tanco, «el personaje protagónico, la cabeza pensante del lucrativo tráfico de «amarillos», que se enmarca en la segunda mitad del siglo XIX, una época en la cual se produce la gradual incorporación de un nuevo elemento étnico en la fragua de la nación cubana, el chino. Época, apenas frecuentada en la literatura cubana».

García Santos hace énfasis en que la «diabólica eficiencia» del agente, del joven Tanco, —leit motiv que lo identifica a lo largo de la novela— lo lleva a convertirse en maquiavélico organizador de la importación de culíes hacia las islas de Chinchas, en el Perú, y hacia Cuba.

«El oportunismo y la habilidad de este personaje nos irán develando en el trasfondo de sus ardides el tejido de influencias, sobornos, hipocresía, engaño y crueldad que sustentan la beneficiosa operación del comercio humano.

Por otra parte, está el enigmático Fan Ni, educado en el canon secreto de la corte de la Ciudad Prohibida de Pekín y en las doctrinas de Confucio, quien se pone al servicio del joven Tanco en uno de los tránsitos de este por Macao.

«Completa el paisaje multicultural en la novela, el personaje que encarna el componente étnico ya presente en la realidad cubana, y que va también a interactuar con los inmigrantes chinos. Lo representa el fuerte personaje de Brunilda, negra indomable, con grilletes de cobre en los tobillos, que resalta su sugestiva personalidad, encarna la rebeldía y el afán de libertad».

Al decir de García Santos, la historia es en esta novela solo un recurso literario más, y no mecánica referencia erudita. El tráfico de culíes conlleva en la novela un lado oscuro: tras el «equipaje amarillo» aparece una mercancía adicional de gran utilidad económica: el opio. Lo compraban, entre otros, los buscadores de oro en California, que en la novela aparecen conformando un grupo que funciona casi como personaje colectivo dentro de la trama, y que, resueltos aventureros, han llegado a la Isla para implicarse en ese comercio de la droga, con su variante más elegante, el láudano, que apetecen los propios hacendados negreros.

«El opio es un elemento que le sirve a la autora para enriquecer la trama con planos en que las fronteras entre el ensueño y la realidad de la ficción se difuminan de tal manera que, en esos pasajes, la narración adquiere el más alto vuelo imaginativo.

El presentador insiste en que se hace notar la diversidad de personajes populares que transitan por el relato frente a la extravagante aristocracia; el exotismo de la cultura china en medio de la sensualidad del trópico  y su infiltración con levedad en las raíces de una nacionalidad en plena forja; así como la mezcla inseparable de amor, placer y lascivia, cuando se aborda la tan intensa atracción que provoca en el joven una baronesa blanca y después una cimarrona.

El equipaje amarillo es una lectura sumamente sugerente que se inscribe en el interés de Marta Rojas por la Cuba colonial como etapa de formación de la identidad nacional; sostenido a lo largo de su ya notable producción narrativa.

Desde El columpio del Rey Spencer (1993), pasando por Santa Lujuria o Papeles de blanco (1998), El harén de Oviedo (2003), la premiada con el Alejo Carpentier de Novela Inglesa por un año (2006), estas novelas, vistas de conjunto, nos devuelven un mosaico de los componentes étnicos, culturales e históricos que se encuentran en las raíces mismas de esta geografía y de la identidad cubana.

Estas obras las continúa la autora con Las campanas de Juana la Loca,  publicada en Argentina y Cuba, la cual recibió el Premio del Lector, en la pasada Feria Internacional del Libro, y este año será reeditada, donde aparece por primera vez como figura literaria el Lector de Tabaquería, patrimonio nacional.

El equipaje amarillo, fue traducida al idioma chino mandarín, lengua oficial de la República Popular China y ya cuenta con dos ediciones.

La presente Feria Internacional del Libro de La Habana 2018 contó con la participación de 463 representantes de 43 países y continuará en otras 15 sedes a lo largo del país, para concluir el 13 de mayo en Santiago de Cuba.

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