CASTRIES, Santa Lucía, 4 de julio.—
La XXXIII Cumbre de jefes de Estado y de
Gobierno de la Comunidad del Caribe
(CARICOM) comenzó hoy aquí, con un
llamado a reforzar la integración
regional y a aumentar la ayuda a la
devastada economía de Haití.
Durante la apertura de la reunión de
tres días, su secretario general, Irwin
LaRocque, defendió la existencia de la
organización, a la que calificó de
necesaria para los países del área.
"Si la CARICOM no existiera habría
que inventarla", dijo, como respuesta a
críticas recientes realizadas al ente
regional por falta de solidez en sus
mecanismos socioeconómicos.
El premier de Santa Lucía, Kenny
Anthony, quien asumió el pasado domingo
la presidencia protémpore de la
Comunidad, defendió la existencia de la
organización como una alternativa para
hacer frente a las dificultades y tener
"una voz única de ayuda a todos y cada
uno de sus miembros", al tiempo que
pidió poner la mira en Haití y emprender
mecanismos de ayuda para esa empobrecida
nación.
En su opinión, la CARICOM enfrenta
influencias negativas, como "la crisis y
recesión mundial, el colapso de nuestros
propios conglomerados financieros,
huracanes, terremotos y el cambio
climático". Sin embargo, consideró que
la cooperación entre los estados
miembros puede ser una alternativa a
esos problemas.
También el presidente de Guyana,
Donald Ramotar, llamó a aunar esfuerzos
para alcanzar objetivos comunes para la
región, como la lucha contra el cambio
climático y el fomento de la
integración.
Como otros jefes de Estado y de
Gobierno, Ramotar opinó que solo la
acción coordinada entre los países del
área puede conducir a un desarrollo
sustentable para el Caribe.
Por su parte, la primera ministra de
Jamaica, Portia Simpson-Miller, reiteró
el compromiso de su país con las
políticas exteriores y comerciales
comunes de la CARICOM, tras rumores
sobre una supuesta salida de esta nación
del bloque. "Jamaica seguirá defendiendo
públicamente la importancia de nuestra
integración regional", aseguró.