LUANDA, 1 de julio. — El
presidente de la Asamblea Nacional,
Ricardo Alarcón, destacó hoy aquí la
dignidad del internacionalista Raúl Díaz
Argüelles, caído en Angola en 1975, y
aseguró que el héroe permanece en el
recuerdo del pueblo angolano.
En una actividad de
recordación de los internacionalistas de
la Isla caribeña que cayeron en la lucha
en la nación africana, Alarcón manifestó
que Díaz Argüelles consideraba a Angola
como suya propia y hablaba de ella con
cariño y pasión.
Ante la tumba cubierta
de flores, en el capitalino cementerio
Alto las Cruces, donde estuvieron los
restos del combatiente antes de ser
trasladados a Cuba, el dirigente
parlamentario cubano señaló que a través
del valeroso líder revolucionario
conoció la difícil situación que
enfrentaba el país cuando ya en vísperas
de la independencia, sobre el pueblo
angolano se lanzaron las fuerzas del
racismo y del neocolonialismo para
tratar de negarles la victoria.
Díaz Argüelles cayó
luchando en defensa de este país
africano en la Batalla de Ebo, en la
sureña provincia de Cuanza Sur, a los 39
años de edad, el 11 de diciembre de
1975. Murió como resultado de la
explosión de una mina antitanque que
destruyó su blindado.
Alarcón consideró que
aunque los restos mortales del héroe
fueron llevados posteriormente a Cuba,
él estará siempre presente en Angola,
porque la amistad y solidaridad entre
cubanos y angolanos permanecerá por
todos los tiempos futuros.
Recordó, por otra parte,
que como muestras de esas históricas
relaciones tres de los Cinco
antiterroristas cubanos (Gerardo,
Fernando y René) vinieron a Angola a
luchar, junto a hijos de este pueblo,
contra las tropas racistas que
invadieron esta nación.