Washington, 17 agosto.— La
defensa del antiterrorista cubano
Gerardo Hernández Nordelo, prisionero en
Estados Unidos, presentará el lunes ante
la Corte Federal del Distrito de Miami,
Florida, una nueva petición para que su
condena sea revocada.
El abogado Martin Garbus presentará
el 20 de agosto un recurso que apoya la
figura jurídica denominada hábeas
corpus, en la cual se exige el
derecho de Hernández a comparecer ante
un juez para que resuelva si su arresto
fue legal, informó la página digital del
Comité Nacional por la Liberación de los
Cinco.
Refiere el texto de 90 páginas que el
Gobierno estadounidense incurrió en mala
conducta al pagar millones de dólares a
periodistas de Miami durante el juicio
ocurrido en 1998, para influir
negativamente en el resultado.
Si la jueza Joan Lenard no revoca la
condena de Hernández, el recurso legal
solicita la difusión de documentos
oficiales que, a su juicio, demuestran
la existencia de esos pagos.
Asimismo, reclama la convocatoria a
una audiencia pública donde denunciar lo
que la defensa considera una operación
ilegal y secreta de Washington.
El conocimiento de los pagos del
gobierno a periodistas supuestamente
"independientes" fue revelado por
primera vez en un artículo del diario
The Miami Herald, el 8 de septiembre del
2006, recordó el sitio digital.
De acuerdo con el documento, cada
dólar de cada artículo, imagen, radio o
televisión que se gastó en este programa
secreto viola la integridad del juicio.
Hernández, junto a Fernando González,
Antonio Guerrero, Ramón Labañino y René
González, conocidos mundialmente como
Los Cinco, fueron condenados en Estados
Unidos por monitorear las acciones
terroristas de grupos anticubanos
asentados en el sur de Florida.
De ellos, Gerardo purga las condenas
más severas, dos cadenas perpetuas y 15
años de privación de libertad.
Numerosas personalidades
internacionales, asociaciones civiles y
representantes gubernamentales los han
defendido y reclaman su liberación
inmediata. En una lucha encabezada por
el Comité y gracias a las múltiples
solicitudes, amparadas en la Ley de
Libertad de Información, se conoció que
existe una profunda conexión entre el
gobierno de Washington y los periodistas
implicados.
Miles de páginas de contratos prueban
que el Buró de Radiodifusión del
Gobierno, la agencia que dirige a la
ilegal Radio y TV Martí, empleó a un
equipo de reporteros vinculados con el
ala derecha de Miami.
También quedó al descubierto que se
realizaron pagos por parte del gobierno
de Estados Unidos por cerca de un millón
de dólares a 27 periodistas. Se
comprobó, además, que los artículos
publicados antes y durante el juicio,
estaban siendo pagados en secreto por el
demandante en el caso, el gobierno de
Estados Unidos.