WASHINGTON, 8 de agosto.— El preso
Marvin Wilson fue ejecutado hoy en Texas
por el asesinato de un informante de la
policía, pese a las peticiones de la
defensa de suspensión de la pena capital
por el retraso mental del reo.
Reporta
EFE que la pena de muerte se consumó en
el Centro Penitenciario de Huntsville,
110 kilómetros al norte de Houston, por
medio de una inyección letal. Es la
séptima ejecución en lo que va de año en
Texas, donde están previstas siete más
en el 2012.
Wilson, de 54 años, fue condenado a
la pena capital por el secuestro y
asesinato hace diez años de un
informante de la policía que le había
acusado de tráfico de droga.
El Tribunal Supremo de EE.UU.
desestimó la apelación de la defensa,
que argumentaba que el coeficiente
intelectual de Wilson, de 61 puntos,
estaba por debajo de los 70, mínimo
aceptado como competente en los test de
inteligencia.
Este mismo tribunal dictaminó en el
2002 como prohibidas las ejecuciones de
presos considerados retrasados mentales,
pero otorgó discrecionalidad a los
estados para decidir sobre los márgenes
que fijan esta condición.
El neuropsicólogo que examinó a
Wilson determinó que su comprensión de
lectura y su capacidad de escritura eran
equiparables a las de un niño de siete
años, refiere Russia Today.
Este hecho ha desencadenado una
oleada de críticas por parte de varias
organizaciones de defensa de los
derechos humanos.