De acuerdo con un informe presentado
el pasado 16 de julio por el Movimiento
de Base Malcom X (www.mxgm.org) que
cuenta con capítulos en las principales
ciudades estadounidenses, cada 36 horas
muere un ciudadano afro-estadounidense
en EE.UU. ajusticiado extrajudicialmente
por la policía, según la última
evaluación realizada para el primer
semestre de 2012.
El
país del norte que se jacta de ser el
adalid de los derechos humanos y de las
libertades civiles a nivel mundial,
según revela el informe, cuenta en su
haber con 120 ajusticiamientos
extrajudiciales durante el periodo en
estudio.
La organización se sintió obligada a
iniciar seguimientos de este tipo a
partir de los casos de ajusticiamiento
ocurridos entre 2009 y 2010 de Oscar
Grant en Oakland, Adolph Grimes en Nueva
Orleans y Robert Tolan en Houston, y más
recientemente el escandaloso caso del
asesinato del joven afroestadounidense
Trayvon Martin a manos de un
autodenominado "vigilante comunitario"
vinculado a la policía.
Es contradictorio que un país como
EE.UU. pretenda erigirse como juez
mundial de los derechos humanos cuando
no es capaz de revertir esta tendencia
que solo refleja el racismo que aún
subyace en la sociedad de ese país.
Es igualmente relevante sobre este
tema el informe pormenorizado preparado
por la Conferencia Nacional de Abogados
Negros (www.ncbl.org) estadounidense
que, en un trabajo liderado por el
abogado Stan Willis, enumeró los casos
de prisioneros políticos en las cárceles
del país del norte, que arrojó una cifra
superior a las 100 personas.