Tambores de guerra en el Congreso
de Estados Unidos
Enrique Román
LA noticia ha pasado
inadvertida, incluso para quienes siguen
de cerca la evolución de los
acontecimientos en Oriente Medio y las
constantes amenazas contra Irán.
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EE.UU tiene. desplegada
cerca de las costas de Irán
una importante agrupación
aero-naval lista para
agredir a la nacicón persa |
En días pasados, la
Cámara de Representantes estadounidense
aprobó una ley (405 votos a favor y
solamente 11 en contra) que limitaría
sensiblemente las capacidades del
Presidente de Estados Unidos en el
tratamiento a las relaciones con Irán. O
dicho de forma más clara: que constriñe
sus opciones al uso de la fuerza
militar.
La Resolución apoya otra
en el Senado de texto similar,
presentada anteriormente y cuya
aprobación se estima casi segura, y
ambas acompañan otras iniciativas en que
el legislativo, con apoyo bipartidista,
abraza la opción de la guerra en el
tratamiento de las relaciones con Irán.
La idea de una agresión
militar contra Irán ha tenido poca
acogida en la administración de Barack
Obama. Los contratiempos que un ataque
contra la república islámica comportaría
tienen suficiente valor disuasivo para
oponerse a corrientes dominantes en los
sectores más agresivos del sionismo --Benjamin
Netanyahu en particular-- y de forma muy
especial entre los neoconservadores
estadounidenses.
El especialista y
académico norteamericano Stephen Zunes
lo expresa con claridad en un artículo
("Congress Pushes for War with Iran", en
Foreign Policy on Focus)
."…la idea de que una política de
disuasión contra Irán no funcionaría,
pues la dirigencia clerical que controla
las fuerzas armadas, decidiría lanzar un
ataque nuclear no provocado contra
Israel o Estados Unidos –y
consiguientemente provocar una réplica
nuclear masiva que causaría la
destrucción física y total de su país--
es simplemente ridícula. Por un largo
trecho, el riesgo más realista que debe
preocupar es la enorme devastación que
resultaría de una guerra estadounidense
contra Irán".
Es decir, devastación en
la principal zona petrolífera de un
mundo cuya economía todavía hoy y por
muchos años se basará en el uso de los
combustibles fósiles. Y, de inmediato,
en el cierre de los abastecimientos de
esa región, en medio de una crisis
económica crónica en el mundo
capitalista desarrollado, que se vería
aumentada exponencialmente por los
precios imprevisibles que alcanzaría el
petróleo.
Y, aunque no interese
mucho a los halcones israelíes y
estadounidenses, el costo humano sería
difícil de imaginar y moralmente
imposible de justificar.
Pero quizás la
consecuencia más perniciosa de la
legislación adoptada por el Congreso de
Estados Unidos no tenga que ver
solamente con una aventura bélica contra
Irán.
Aunque refiriéndose a
Irán, la Resolución "rechaza cualquier
política que tenga como base esfuerzos
para contener un Irán con capacidad de
armamento nuclear" y "urge al Presidente
reafirmar el carácter inaceptable de un
Irán con armamento nuclear y su
oposición a cualquier política que se
base en el contención como opción a la
existencia de una amenaza nuclear
iraní".
La gravedad del
pronunciamiento sobrepasa el tema iraní.
Como señala Zunes, no existe precedente
de una limitación semejante en las
capacidades de maniobra política de un
presidente estadounidense. No existió ni
en el caso, mucho más complejo e
inminente, de la Crisis de Octubre. De
hecho, durante todo el período de la
llamada "guerra fría" entre Estados
Unidos y la Unión Soviética, fue
justamente la política de disuasión,
practicada por ambas naciones, la que
evitó al mundo la inmolación nuclear.
Ambas resoluciones no
son documentos aislados. La misma
tendencia --frustrar y de hecho impedir
el camino de las negociaciones y alentar
la agresión-- aparecen en otro proyecto,
promovido esta vez por la conocida
Ileana Ros-Lehtinen, en su condición de
presidenta del Comité de Relaciones
Exteriores de la Cámara de
Representantes, que prohibe cualquier
contacto entre funcionarios
gubernamentales y representantes del
gobierno iraní.
Una de las denuncias más
lúcidas contra estas peligrosas
legislaciones proviene de una
organización judía liberal, Americans
for Peace Now, que no solamente alerta
sobre sus temibles consecuencias, sino
que "urge a los miembros del Congreso a
enmendar estas legislaciones y a incluir
en ellas el reconocimiento de la paz
entre israelíes y palestinos y a apoyar
a la dirigencia estadounidense a
lograrla".
Como se sabe, la
política de Estados Unidos en el caso
iraní va más allá de impedir un
desarrollo nuclear que no ha negado
nunca a Israel. El propio Stephen Zunes
lo explica con claridad: "Por supuesto,
esta resolución no tienen nada que ver
con la seguridad nacional de Estados
Unidos, ni trata sobre la seguridad de
Israel. Trata sobre la continuidad de la
hegemonía de Estados Unidos sobre la
región más rica en petróleo del mundo".