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Diputados islamistas
egipcios desafían veto judicial y de
militares
EL
CAIRO, 10 de julio (PL).— Diputados
islamistas desafiaron abiertamente hoy a
la Junta Militar al mantener su decisión
de realizar una sesión parlamentaria,
pese a que la Corte Constitucional
desautorizó un decreto del presidente
Mohamed Morsy para rehabilitar el
Legislativo.
Pese al fuerte despliegue de policías
antidisturbios y ordinarios, los
legisladores se reunieron y realizaron
una efímera reunión, interrumpida cuando
el presidente de la Asamblea del Pueblo
(cámara baja), el islamista Saad Katatny,
propuso aplazar la plenaria.
Katatny sugirió remitir al comité de
asuntos legales del parlamento el tema
de la invalidación judicial, a fin de
que determine si es legal o no el
veredicto ratificado ayer por la Corte
Constitucional que declaró "ilegítima e
inconstitucional" la restitución del
hemiciclo.
El presidente de la cámara baja ratificó
la convocatoria a los diputados para
realizar este martes la primera reunión
después de que el domingo Morsy emitió
un controversial edicto ordenando
restituir el parlamento disuelto el 15
de junio por los militares.
El Consejo Supremo de las Fuerzas
Armadas (CSFA), que el 30 de junio
pasado transfirió parte del poder a
Morsy, negó rotundamente cualquier
entendimiento con los islamistas, en
particular con la Hermandad Musulmana (HM)
a la que está muy vinculado el flamante
presidente.
Aunque analistas y activistas políticos
especulan con que puede tratarse de un
golpe de efecto de Morsy, el CSFA trató
de despejar dudas afirmando que defendía
su acción anunciada en junio y recordó
que las decisiones del Constitucional
son "definitivas y vinculantes".
En ese sentido, la cúpula castrense dijo
confiar en que "todas las instituciones
del Estado" respetarán la ley y la
Constitución, en referencia a la
Declaración por la cual se rige Egipto
desde que Hosni Mubarak cedió el poder
al CSFA el 11 de febrero de 2011.
Un anexo a esa declaración generó gran
rechazo en sectores sociales, pues los
militares limitaron los poderes del
presidente, impidiéndole nombrar al
ministro de Defensa, declarar la guerra
sin su consentimiento y le privó del
cargo de comandante en jefe del
Ejército.
Además, la Junta Militar se adjudicó el
poder legislativo mientras no se
realicen nuevas elecciones, previstas
-según el anulado decreto de Morsy-
dentro de los seis meses siguientes a la
aprobación en referendo de la nueva
Carta Magna, en principio para finales
de 2012.
Círculos políticos hablaron hoy de
"confrontación prematura" que rompe la
"breve luna de miel" de Morsy con el
CSFA, encabezado por el mariscal de
campo Mohamed Hussein Tantawi, quien
mantiene el cargo de ministro de Defensa
que ocupó en los últimos 20 años de
Mubarak. |