Washington Tabárez declarado campeón
deportivo de la UNESCO
PARÍS, 30 de enero (PL).
— El entrenador de la selección uruguaya
de fútbol, Oscar Washington Tabárez,
recibió hoy la distinción de Campeón
Deportivo de la UNESCO por los aportes
realizados a la formación de valores
humanos.
"Tabárez es un ejemplo
de disciplina, perseverancia y fuerza de
espíritu, pero también de sensibilidad
educativa y social", dijo Irina Bokova,
directora general de la entidad, al
entregarle el galardón.
Declaró la funcionaria que gracias a los
esfuerzos del director técnico charrúa,
se logró construir un equipo capaz de
transmitir esperanzas a muchas personas
que enfrentan serias situaciones de
vulnerabilidad.
Es fácil comprender sus valores, dijo
Bokova, si se recuerdan sus primeras
etapas como maestro en barrios pobres de
Montevideo, como El Cerro, Paso de Arena
y La Teja, combinando al mismo tiempo la
práctica del fútbol.
Al recibir el título, otorgado por la
Organización de la Naciones Unidas para
la Educación, la Ciencia y la Cultura,
Tabárez recordó que en Uruguay el fútbol
está íntimamente ligado a la vida
cotidiana.
"Es un país impensable sin el fútbol por
la sencilla razón de que ese es uno de
los rasgos de nuestra identidad", dijo.
La selección uruguaya fue la primera
campeona del mundo en 1930 y durante
toda la primera mitad del siglo pasado
no perdió un solo partido en esos
torneos, afirmó el técnico.
Tras un período de escasos logros, fue
bajo la dirección de Tabárez que ese
país volvió a ocupar puestos
descollantes como el cuarto lugar en
Suráfrica 2010 y la Copa América
conquistada un año después en Buenos
Aires.
A pesar de los buenos
resultados, dijo el Campeón Deportivo de
la UNESCO, hay algo todavía en deuda y
es que el fútbol sea, además, un
vehículo de incidencia social a través
de su práctica masiva en niños y
adolescentes.
Explicó que en la actualidad se
desarrollan programas pilotos en dos
departamentos, dirigidos a jóvenes de 12
a 15 años para evitar el desarraigo y la
emigración a la capital en busca de
sueños, la mayor parte de las veces
imposibles, sentenció.
Estos planes son importantes para los
niños, precisó, quienes aprenden
conductas positivas, se ejercitan en la
disciplina y la voluntad, saben valorar
tanto las victorias como las derrotas y
respetar a sus compañeros, a los
adversarios y al público.
"Muy pocos de todos esos niños serán
jugadores de liga, algunos practicarán
el fútbol a otro nivel, los demás
tendrán otros papeles en la población,
pero todos van a formar parte de una
misma cultura y valores sociales",
aseguró Washington Tabárez.