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¿Qué le
pasa al equipo Guantánamo?
Granma
buscó esa respuesta entre directivos del
elenco y peloteros
JORGE LUIS MERENCIO CAUTÍN
Llama la atención la pobre arrancada
del equipo Guantánamo, uno de los
principales animadores de las últimas
Series Nacionales de Béisbol, gracias,
sobre todo, a su bateo.
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Los Indios están por ajustar
la maquinaria.
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Es difícil ganar
en la pelota si los tres elementos del
juego (pitcheo, ofensiva y defensa) no
responden. Hoy los guantanameros batean
colectivamente para 266 (lugar 14),
lanzan para 5.68 carreras limpias
(puesto 15) y defienden para 973,
guarismos distantes de los que exhiben
las novenas que encabezan la tabla de
posiciones. Su average es de 438, con 14
victorias y 18 derrotas.
A ello hay que
agregar la pobre conjugación de esos
elementos. En más de una ocasión una
buena actuación monticular no ha contado
con el respaldo ofensivo y viceversa; en
otras oportunidades los errores han
trastocado la faena de los lanzadores y
los bateadores.
¿Cuál ha sido la
causa principal de que pitcheo, ofensiva
y defensa hayan tenido un inicio
incierto? Buscando la respuesta a esa
pregunta, Granma dialogó con el
director del conjunto, Agustín Lescaille,
con Francisco Acosta (preparador
físico), Gerardo Simón (entrenador),
Yoenni Southerán (uno de los jugadores
líderes) y con varios directivos del
Alto Rendimiento, en particular los
vinculados al béisbol.
Con sus matices
hubo consenso en señalar como
responsables de los actuales resultados
del elenco, los cambios en su
preparación, variada respecto a años
anteriores para buscar que los peloteros
llegasen en mejores condiciones física y
deportiva al final de la temporada.
Estos elementos acabaron con las
pretensiones de Los Indios Guerreros del
Guaso en las dos últimas Series
Nacionales, al terminar extenuados y
hasta lesionados varios de sus jugadores
titulares.
Normalmente,
cuando se presenta un slump
colectivo, como el de Guantánamo, la
causa ha de estar en la preparación
realizada. En este caso bien
intencionada, pero con resultados
adversos.
"Desde el inicio
de la Serie me sentía flojo, sin fuerza
al golpear la pelota y con lentitud en
la realización del swing, como si
estuviera sobrecargado físicamente.
Fíjate, que ya han pasado más de 30
juegos y solo tengo dos jonrones y tres
dobles. A otros les ha pasado lo mismo",
afirma Southerán.
Desde hace unos
días corregimos el tiro y adecuamos el
entrenamiento a las características de
nuestros hombres. Ya en la subserie con
Ciego de Ávila (excepto el choque en que
lanzó Vladimir García) la ofensiva se
vio mejor, asevera Agustín Lescaille y
añade: "Todos los equipos, de cualquier
deporte, tienen un mal momento y por ese
está pasando el nuestro. Lo mejor es que
ha sido al principio, cuando hay tiempo
para la reacción. No tenemos problemas
de disciplina ni de desmotivación y se
mantiene la convicción de luchar por
clasificar", acotó el mentor.
Para concretar
esas pretensiones es decisivo que sus
líderes (Cerce, Giorvis, Southerán,
Vismay e Hinojosa) levanten su
rendimiento y el colectivo juegue mejor
técnica y tácticamente, sin tantos
errores mentales. Los guantanameros han
ganado los dos primeros partidos a costa
de Pinar del Río, titular nacional, pero
aún han de concentrarse más, pensar y
actuar mejor, como expresión de la
preparación física y psicológica, solo
así quedará atrás su pobre arrancada.
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