Patricia Bermúdez: del judo a la lucha
sin proponérselo
Lemay
Padrón Oliveros
LA HABANA, 14 de febrero
(PL).— La argentina Patricia Bermúdez se
sentía feliz practicando judo, pero sin
proponérselo pasó a la lucha y esa
transición constituye hoy una de las
principales decisiones de su vida.
El judo era muy caro
porque todos los años cambiaban las
reglas de la indumentaria, por eso me
pasé para lucha aunque había sido
incluso campeona panamericana de ese
primer deporte, explica.
No obstante, su mudanza no fue del todo
definitiva la primera vez, tras la cual
fue incluida en una gira por tres países
luego de ganar el título nacional apenas
sin conocer las interioridades de la
nueva modalidad.
Desde 2010 practica las llaves y los
agarres con regularidad, y es la tercera
vez que viene a competir en Cuba, donde
se llevó plata el pasado año en el
internacional Granma-Cerro Pelado, y oro
la víspera.
El año pasado perdí en la final con la
canadiense Carol Huynh, campeona
olímpica, mundial y panamericana, y eso
para mí fue un gran resultado, como el
bronce en Guadalajara-2011, donde al
menos le gané un parcial, dice.
Esos resultados muestran
un rápido progreso, pues cuando se
reincorporó al deporte activo debió
bajar 12 kilogramos, hasta los 48 su
actual división.
Para ella Cuba es un destino especial,
pues cubano es su entrenador Erick León,
y en esta tierra ha tenido algunos
amores y amigos al por mayor; de hecho,
al interrumpir su descanso estaba
escuchando música del grupo Kola Loka.
Estoy muy contenta y muy agradecida por
lo que me ha ofrecido este país, y para
mí será siempre el destino número uno en
la preferencia para entrenar y competir,
asegura la gladiadora de 25 años.
Por último, se refirió a sus planes
inmediatos: intervenir en el torneo
preolímpico de la región, previsto en
marzo en Orlando, Estados Unidos, para
buscar su boleto a Londres-2012.
Ya la canadiense y la colombiana
(Carolina Castillo) clasificaron en el
Mundial, me quedaría solamente la
estadounidense que vaya, pero la lucha
es muy impredecible y cualquier cosa
puede pasar, espero estar en un buen
día, concluye.