En las coreografías de
Habana Compás Dance las
bailarinas, unas 10 o 12, no sólo bailan
sino que trabajan la percusión con gran
dominio pese a sus cortas edades y
experiencia, con baquetas, castañuelas,
tacones, chancletas, claves, tacones,
chequeré y sillas percutidas.
Es un trabajo muy
interesante porque "mientras se escucha
la base ritmática afro, las bailarinas
con los pies están haciendo flamenco, es
decir, se están llevando las dos
culturas con un mismo interprete cosa
muy importante y que actualmente no lo
he visto hacer a ningún músico" comentó
Córdova.
El espectáculo que
ofrece la compañía con su impetuoso
ritmo y fuerza escénica es muy atractivo
en cualquiera de las nueve obras que
tiene en repertorio pero especialmente
en, El reto, Fusionando,
Fusión y Pasión.
En una coreografía
titulada Bulerias, que no es
exactamente un Palo Flamenco, suenan los
tambores batá, aparece en el escenario
una bailarina con un chequeré y después
salen otras con cuatro claves, baquetas
que dan contra el piso y al final se
escucha como una sinfonía de tres ritmos
que no se mezclan y cada uno dice algo
diferente.
En El reto hay un
momento en que las bailarinas sueltan
todos los instrumentos que tienen y van
hacia los tambores, dan una ritmática
espectacular y se desdoblan en todo tipo
de posibilidades escénicas que les exige
la fusión de ritmos del baile español
con elementos afrocubanos.
La coreografía
Fusionando, perteneciente al
espectáculo Pasión y fusión, es
la primera de la compañía de la línea
artística que ahora la distingue en el
camino de imbricar la danza con
elementos de la percusión, comentó
Liliet.
La percusión en vivo
está a cargo de Córdova y Liliet
mientras que algunos números de saxo y
guitarra los asume el guitarrista
Roberto González, a quien se le reconoce
que ha hecho unas composiciones
preciosas para la compañía.
Otras recientes puestas
en escena cuentan con mas instrumentos,
se ha incorporado el teclado, violín,
flauta, paila, es decir que ya se ha
ampliado el diapasón musical y hay mas
melodía, afirmó la directora general de
HCD.
En la actualidad
conforman el cuerpo de baile 12
muchachas, con un promedio de edad entre
los 21 y 22 años, todas bailarinas
profesionales que fueron preparadas por
sus directores para dominar elementos
básicos de la percusión.
La compañía cuenta con
un aval de reconocimientos por sus
actuaciones en escenarios de Cuba,
España, Turquía, Venezuela y Estados
Unidos, entre otros países. Precisamente
este año vuelve al Festival
Internacional de Teatro de Antalia en
Turquía, donde actuaron en el anfiteatro
Yat Limani y recibieron ovaciones del
público.
A solo tres años de
iniciar el ascenso en busca de un sello
que distinga a Habana Compás Dance,
sus directores parecen lo han logrado
dada la respuesta del público, con sus
entusiasmados aplausos, y el aprecio de
su arte.