Mexicano Ricardo Chávez gana Premio de
Cuento Julio Cortázar
EL mexicano Ricardo
Chávez Castañeda, perteneciente a la
llamada generación del crack, mereció
hoy aquí el Premio Internacional de
Cuento Julio Cortázar por su relato
Ladrón de niños.
De acuerdo con el acta del jurado
-constituido por la italiana Alexandra
Riccio y los cubanos Luisa Campuzano y
Arturo Arango-, la obra galardonada
destaca "por su complejidad diegética,
la elegancia de su escritura, la
construcción de una atmósfera
inquietante para indagar en la deriva de
un personaje que va perdiendo el control
sobre su obra y sobre sí mismo".
Chávez Castañeda (1961) -quien no pudo
asistir a la premiación- comunicó a los
organizadores su alegría y
agradecimiento por el lauro, pues dijo:
"siempre he admirado a Cortázar y me
alegro de haber dado con mi familia".
"Ese cuento, creo, se lo merece", bromeó
el autor de las novela crack La
conspiración de los idiotas, quien
agregó que en un momento como este "uno
se siente más que sí mismo, se siente su
país".
El certamen confirió dos primeras
menciones -ex aequo- "a dos cuentos que
muestran vertientes muy distintas entre
sí de universos narrativos posibles, con
un alto grado de realización y de
dominio de los recursos expresivos":
Antes de empezar, por fin, el ascenso,
de Pedro de Jesús López, y Sin rumbo
definido, de Daniel Díaz Mantilla; ambos
de Cuba.
También recibieron menciones Matadero,
de Dazra Novak (Cuba); Los sonetos, de
Álvaro Castillo Granada (Colombia); Al
fondo, muy al fondo, de Tobías Ovares
Gutiérrez (Costa Rica), y Catorce meses,
Namibe. De Ernesto Pérez Castillo
(Cuba).
El jurado subrayó que
todas las decisiones fueron adoptadas
por unanimidad y que muchos otras piezas
-de las 304 presentadas- merecen ser
difundidas en publicaciones periódicas y
antologías.
Financiado originalmente con fondos
legados por la ya fallecida intelectual
lituana Ugné Karvelis -quien fue pareja
de Julio Cortázar (1914-1984)-, el
concurso fue coauspiciado en esta
ocasión por la secretaría de Cultura de
Argentina, que lo declaró de interés
cultural para la nación.
La embajadora del país austral en Cuba
hizo votos "para que este premio siga
impulsando a los nuevos talentos" y
rememoró la gran influencia de la obra
cortazariana en su generación, buena
parte de la cual -señaló- "está hoy en
el gobierno en Argentina".
A su vez, la italiana Riccio -quien
llegó a conocer en La Habana al autor de
Bestiario, Las armas secretas y Rayuela-
dejó constancia de la excelencia de
muchos de los cuentos en competencia y
aplaudió que en esta isla todavía los
concursos premien la calidad literaria,
sin concesiones al mercado.
El jurado subrayó que
todas las decisiones fueron adoptadas
por unanimidad y que muchos otras piezas
-de las 304 presentadas- merecen ser
difundidas en publicaciones periódicas y
antologías.
Financiado originalmente con fondos
legados por la ya fallecida intelectual
lituana Ugné Karvelis -quien fue pareja
de Julio Cortázar (1914-1984)-, el
concurso fue coauspiciado en esta
ocasión por la secretaría de Cultura de
Argentina, que lo declaró de interés
cultural para la nación.
La embajadora del país austral en Cuba
hizo votos "para que este premio siga
impulsando a los nuevos talentos" y
rememoró la gran influencia de la obra
cortazariana en su generación, buena
parte de la cual -señaló- "está hoy en
el gobierno en Argentina".
A su vez, la italiana Riccio -quien
llegó a conocer en La Habana al autor de
Bestiario, Las armas secretas y Rayuela-
dejó constancia de la excelencia de
muchos de los cuentos en competencia y
aplaudió que en esta isla todavía los
concursos premien la calidad literaria,
sin concesiones al mercado. (Tomado
de Cultura, Prensa Latina)