Yaima
Puig Meneses
TERCER FRENTE, Santiago de Cuba.—
Hasta el corazón de estas serranías, en
el lugar donde se erige hoy el Mausoleo
para el reposo eterno de los
combatientes del Tercer Frente Oriental
"Doctor Mario Muñoz Monroy", llegó al
amanecer de este 6 de marzo el General
de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente
de los Consejos de Estado y de
Ministros, para rendir tributo al
inolvidable Comandante de la Revolución
Juan Almeida Bosque, líder indiscutible
de este Frente, y a sus compañeros de
lucha.
Pareciera que todo vuelve a ser como
55 años atrás, pero a la vez es
diferente. La bruma que se ha ido
disipando por entre las siluetas de las
montañas cede paso a la melodía del
poema sinfónico Dedicación,
compuesto por el Comandante Almeida, a
cuyo ritmo se ubicó la guardia de honor
para custodiar el nicho donde reposan
los restos mortales del entrañable
guerrillero.
Después, como muestra de respeto a
los combatientes de este Frente caídos
durante la gesta revolucionaria y a los
fallecidos en el transcurso de más de
medio siglo de la Revolución Cubana, el
corneta tocó silencio. A una pionera, un
cadete y un combatiente, en
representación de las diferentes
generaciones de cubanos, correspondió el
honor de desplegar las cintas de las
ofrendas florales depositadas a los
mártires: una a nombre de Fidel Castro
Ruz, líder histórico de la Revolución
Cubana, otra del General de Ejército
Raúl Castro Ruz y la tercera a nombre de
todo el pueblo.
Hasta el más leve pestañeo parecía
sacrilegio. Una brisa melancólica traía
y se llevaba los acordes de un tiempo de
heroicas hazañas, muchas veces anónimas,
mientras Raúl depositaba una rosa blanca
en la tumba del Comandante de la
Revolución Juan Almeida. Luego lo
hicieron familiares, amigos, compañeros
de lucha, para así rendir homenaje
también al resto de los combatientes.
CONTINUIDAD: EL MEJOR TRIBUTO DE
LAS JÓVENES GENERACIONES
Minutos después de la sencilla
ceremonia entre el lomerío resonaron las
notas de nuestro Himno Nacional, al
tiempo que retumbó el disparo de las 21
salvas de artillería en señal de respeto
y homenaje a los caídos. Comenzó así el
acto político y ceremonia militar en
ocasión del aniversario 55 de la
fundación del Tercer Frente Oriental,
presidido por el General de Ejército
Raúl Castro Ruz.
Presentes también el Comandante de la
Revolución Guillermo García Frías,
Segundo Jefe de este Frente guerrillero,
y Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Primer
Vicepresidente de los Consejos de Estado
y de Ministros.
Conmovidos con la desaparición física
del amigo y guía indiscutible de Nuestra
América que fuera el líder bolivariano
Hugo Chávez Frías, iniciaron sus
palabras los diferentes oradores. En
ellas tampoco faltaron el compromiso de
los más jóvenes de defender las
conquistas que trajo a estas tierras la
Revolución Cubana y el agradecimiento
eterno a quienes hicieron posible tantos
sueños.
"La historia puede sorprendernos
siempre", destacó el Primer
Vicepresidente de los Consejos de Estado
y de Ministros en las palabras centrales
de este acto. "Hemos llegado hasta aquí
a celebrarla por nuestro pasado, y ella
se ha aparecido dolorosamente salida
desde el presente, como para advertirnos
que lo que ahora mismo acontece no puede
ser separado de la raíz que nos nutre y
nos integra. Duele decirlo aunque hayan
pasado horas: ¡ha muerto Chávez! ¡Ha
muerto un justo!, diría Martí", expresó
el también miembro del Buró Político del
Partido.
"Desde este sagrado lugar sean
nuestras primeras palabras para la
familia Chávez que es la gran familia
venezolana y latinoamericana", enfatizó.
Estremece caminar estas montañas a
las que hace más de un siglo entró la
historia. Estremece acompañar en este
tributo a la generación histórica y
hablar desde este cercano sitio al
Mausoleo erigido en honor a los
combatientes del Tercer Frente Oriental,
dijo Díaz-Canel Bermúdez.
En sus palabras recordó también
varias de las hazañas llevadas a cabo 55
años atrás por el pueblo de la zona y la
tropa guerrillera bajo el mando del
legendario Comandante Almeida, el cantor
de los expedicionarios del yate Granma;
el compañero leal de Fidel y Raúl; el
hombre que ha pasado a la historia como
"síntesis de Cuba, de sus razas y sus
luchas, de sus rebeldías y sus
conquistas".
"Las ideas justas y valerosas que
Almeida y sus hombres defendieron
significan continuidad: el mejor tributo
que podemos rendirles las nuevas
generaciones", afirmó el Primer
Vicepresidente cubano.
Concluyó así este sentido tributo a
los héroes, sellado con la estremecedora
voz del General de Ejército en medio de
las serranías: ¡Hasta la próxima! ¡Viva
Almeida!
EN EL MUSEO DEL TERCER FRENTE
ORIENTAL "DOCTOR MARIO MUÑOZ MONROY"
Poco después el Presidente cubano se
dirigió al poblado de Cruce de los Baños
para dejar inaugurado el Museo del
Tercer Frente Oriental "Doctor Mario
Muñoz Monroy" en el cual se exhibe una
amplia muestra de objetos, armas y fotos
relacionados con la vida y obra de Juan
Almeida Bosque, quien fuera un
extraordinario dirigente político,
hombre íntegro y entrañable amigo.
Durante el recorrido por la
instalación, el General de Ejército
escuchó atentamente la explicación
ofrecida por especialistas de la
institución y rememoró diferentes
anécdotas de aquellos días de lucha en
la Sierra Maestra.
Entre otras pertenencias de Almeida,
el museo preserva algunas de las
condecoraciones recibidas como el Título
de Héroe de la República de Cuba y los
grados de Comandante de la Revolución,
el uniforme de campaña utilizado en la
Sierra Maestra, su hamaca y otras
prendas de vestir que le pertenecieron.
La instalación expone, además, mapas
en los que se muestra el desarrollo de
los combates ocurridos en el Frente,
fotos históricas de diferentes momentos
de la lucha en la Sierra y después del
triunfo de la Revolución, el pequeño
cañón que formaba parte de la artillería
rebelde y que jocosamente los
guerrilleros llamaban "Rupertico" por el
nombre del combatiente que lo construyó,
así como otros objetos entregados por
integrantes del Frente y familiares de
los fallecidos.
Al referirse a la obra que aquí se
resguarda, el General de Ejército
consideró magnífico el nuevo Museo y
agradeció las explicaciones de sus
interlocutoras, dejándoles el reto de
continuar enriqueciendo esta nueva
instalación donde se preservan huellas
importantes de nuestra historia.
Poco antes de concluir la jornada y
visiblemente emocionado, Raúl escribió
en la primera página del libro de
visitantes: "Honor y gloria al
Comandante de la Revolución Juan Almeida
Bosque y a su obra grandiosa en toda su
vida, desde el ataque al cuartel
Moncada, su grito inmortal en la Alegría
de Pío hasta hacer una bella canción de
amor. De sus hermanos, Raúl Castro y
Guillermo García".