Aida
Calviac Mora
Tras largos años de cruenta lucha
contra las fuerzas del colonialismo
francés, el 5 de julio de 1962 Argelia
alcanzó su independencia. Argelinos y
cubanos, reunidos este martes en el
Instituto Cubano de Amistad con los
Pueblos (ICAP), rindieron homenaje a
todas las generaciones que derramaron su
sangre hasta el final del proceso de
liberación en esa nación norafricana.
Abdellah Laouari, embajador de la
República Argelina Democrática y
Popular, destacó el indefectible apoyo
del pueblo cubano a la lucha del pueblo
argelino: "Jamás olvidaremos el
compromiso firme de Cuba a nuestro lado
y el valioso apoyo político y material
que nos ha sido prodigado", aseguró.
El diplomático se refirió a las
relaciones históricas de amistad y
solidaridad entre ambas naciones,
"forjadas en el mismo combate por la
libertad, la justicia y el progreso para
todos"; así como al dinamismo de los
actuales nexos de cooperación en
diversos sectores, en particular en la
salud, el deporte y la energía. De ello,
dijo, es muestra fehaciente el
intercambio de visitas al más alto nivel
y la entrañable amistad entre nuestros
líderes.
Además, recordó que la colaboración
médica internacionalista de la mayor de
las Antillas tuvo su bautizo en Argelia,
en mayo de 1963.
Por la parte cubana, Darío Urra,
vicepresidente primero de la Asociación
de Amistad Cuba-África, expresó nuestro
eterno agradecimiento por la postura
vertical asumida por Argelia en los
foros internacionales en defensa de la
Revolución, y citó las palabras
pronunciadas por el presidente Ahmed Ben
Bella en su visita a La Habana en
octubre de 1962: "La historia ha hecho
que nuestros dos pueblos se encuentren
en el camino de la liberación política y
económica, y nunca se separarán".