Si una enseñanza dejó la tormenta
tropical Isaac (en especial para el
municipio guantanamero de Baracoa, el
más afectado de la región oriental), ha
sido el haber corroborado la validez del
cambio de pensamiento respecto a la
evacuación de la población y los
recursos de la economía. Esa tarea,
decisiva en la preservación de vidas
humanas y los medios materiales, en esta
ocasión se realizó de manera oportuna y
con racionalidad, tal y como estaba
indicado por la Defensa Civil Nacional.
Un ejemplo de lo expuesto
anteriormente lo protagonizó el
municipio de Baracoa, donde fueron
protegidas 2 039 personas en casas de
familias y vecinos y no tuvo que
evacuarse ninguna en centros estatales
destinados a esta emergencia. Tampoco
tuvo que lamentarse la pérdida de
ninguna vida humana.
Tales resultados fueron ponderados
por el general de cuerpo de ejército
Ramón Espinosa Martín, viceministro de
las Fuer-zas Armadas Revolucionarias y
presidente de la Dirección Estratégica
Oriental, en un encuentro con el Consejo
de Defensa Municipal de Baracoa.
En la Ciudad Primada, los reportes
preliminares dan cuenta de 89 viviendas
afectadas, de ellas 64 con daño parcial
de techo, dos con la cubierta destruida
en su totalidad, 19 con derrumbes en
parte y cuatro totales. También se
produjeron daños al servicio eléctrico y
telefónico e inundaciones en el malecón
y en numerosos barrios de la ciudad y
del litoral.
Por otra parte, en Granma las lluvias
de Isaac provocaron la elevación del
nivel de algunos ríos, entre los cuales
destaca el Contramaestre, cuyo descenso
gradual podría restaurar este lunes la
comunicación por tierra entre el poblado
cabecera de Jiguaní y la histórica
comunidad de Dos Ríos; pero hasta tanto
no ocurriera, permanecería activada la
Zona de Defensa de esta última
localidad.
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Malecón capitalino en la
tarde de ayer, la furia del
mar y algunos que se
comportaron negligentemente. |
De otro lado, en la evaluación del
Consejo de Defensa Provincial de
Santiago de Cuba, trascendió que los
daños principales por resolver se
localizan en el servicio eléctrico,
donde brigadas de linieros trabajan
intensamente por restablecer las más de
150 afectaciones registradas en
barriadas y viviendas individuales.
También en Holguín, gracias a las
medidas adoptadas ante la proximidad del
meteoro y a la vigilancia mantenida por
los puntos que integran el sistema de
alerta temprana creado en la cuenca del
río Sagua, la crecida —de más de seis
metros sobre su cauce habitual en la
madrugada del domingo— no sorprendió a
la población y a las autoridades en
Sagua de Tánamo.
Aun cuando la provincia de Holguín
pasó a la fase recuperativa tras el
alejamiento de Isaac, tres Zonas de
Defensa de este municipio del este
holguinero se mantienen activadas con
motivo de las inundaciones que afectaron
varias decenas de viviendas.
En la Zona de Defensa de Santa Cruz
del Sur, municipio costero de Camagüey,
desde bien temprano se concentraron
varios ómnibus y camiones prestos a
trasladar a los pobladores, junto a sus
pertenencias, a lugares seguros del
territorio.
Aunque los daños hasta el momento
resultan insignificantes, los
especialistas insisten en mantener la
vigilancia hidrometeorológica, ya que no
se descarta la posibilidad de que
ocurran en las próximas horas
precipitaciones localmente intensas en
determinadas zonas de la provincia.
Roturas en dos tramos de la carretera
que conduce hacia la playa de La Llanita
(litoral norte de Puerto Padre,
provincia de Las Tunas), como
consecuencia de la socavación originada
por el empuje del mar y perjuicios
también en el vial de la comunidad
costera asentada en el Puerto de
Guayabal (extremo sur) constituyen el
saldo más notorio dejado por la tormenta
tropical Isaac aquí.
Más beneficios que daños trajo la
tormenta tropical Isaac al territorio
villaclareño, en especial a sus doce
embalses. De acuerdo con lo expresado
por Alejandro Llovera, de-legado de
Recursos Hidráulicos en la provincia, en
las últimas 24 horas había caído un
promedio de 72,5 milímetros en Villa
Clara.
De igual modo, notables volúmenes de
lluvias, ni más ni menos, fue lo que
dejó la tormenta tropical en su paso al
norte de Matanzas, y en general en el
occidente cubano.
Hasta ayer domingo no se reportaba
ningún percance de consideración gracias
a las medidas adoptadas por el Consejo
Provincial de la Defensa, a cuya primera
reunión asistió el general de cuerpo de
ejército Joaquín Quintas Solá,
viceministro de las Fuerzas Armadas
Revolucionarias (FAR).
Y en el propósito de salvaguardar las
vidas humanas, prioridad esencial ante
el embate de cualquier desastre natural,
las FAR y el Ministerio del Interior no
escatimaron esfuerzos, pues como
puntualizó el general de división Ramón
Pardo Guerra, no se puede subestimar
ningún evento de este tipo por menos
grave que parezca; una divisa que ha
permitido durante décadas reducir en
Cuba su impacto negativo a la mínima
expresión.
Autores:
Sheyla Delgado Guerra, Orfilio Peláez,
Jorge Luis Merencio Cautín, Dilbert
Reyes Rodríguez, Eduardo Palomares
Calderón, Germán Veloz Placencia, Miguel
Febles Hernández, Pastor Batista Valdés,
Freddy Pérez Cabrera, Ventura de Jesús y
Redacción Internacional.