Aliana
Nieves Quesada
El presidente de Belarús, Alexander
Lukashenko, dijo este lunes al término
de su visita oficial a Cuba haber
obtenido resultados muy positivos y
destacó las grandes perspectivas de su
Gobierno en las relaciones con los
países de la ALBA y América Latina.
Lukashenko, quien partió rumbo a
Venezuela, informó que en el país
sudamericano se pretenden establecer
condiciones que permitan a Belarús
cooperar desde allí con el resto de
Latinoamérica en el plano económico.
El mandatario fue despedido en el
aeropuerto internacional José Martí por
el General de Ejército, Raúl Castro Ruz,
quien trasladó un abrazo al pueblo
venezolano de parte de los cubanos y de
los belarusos.
En declaraciones a la prensa, Raúl
expresó que no le sorprenden los últimos
acontecimientos en América Latina. "Los
golpes de Estado han vuelto, pero
disfrazados", dijo en referencia a la
reciente destitución del presidente
paraguayo, Fernando Lugo.
Fue un golpe, no es casual, (...) en
este caso usaron al Parlamento y la
mayoría reaccionaria que tienen allí,
comentó.
El mandatario cubano también relató
cómo un día, al razonar junto a Fidel,
le comentó que cuando los intereses
norteamericanos se vieran amenazados en
América Latina, volverían los golpes de
Estado.
Recordó el papel que jugó la Casa
Blanca a través de Henry Kissinger en la
deposición de Salvador Allende en Chile,
en 1973, y subrayó que ya desde entonces
este era un método tan desprestigiado,
que surgieron otros mecanismos como las
libertades democráticas y los
certificados de buena conducta otorgados
por Washington, para justificarlo.
El Presidente de los Consejos de
Estado y de Ministros rememoró lo
ocurrido en Venezuela en el 2002, cuando
"con Chávez se desesperaron e inventaron
un golpe militar que fracasó y lo salvó
el pueblo".
También hizo referencia a lo ocurrido
en Bolivia, donde se produjo una
variante en el método, según explicó,
esta vez se actuó a través del
separatismo de la provincia de Media
Luna, dirigido por la oligarquía local y
la extrema derecha, pero los jefes de
Estado de UNASUR se reunieron y
contuvieron la acción, añadió.
Después fue el turno de Honduras,
miembro de la ALBA, ocasión en la cual
"montaron al presidente en un pequeño
avión y lo trasladaron hacia la base de
Palmerola, famosa desde la época de la
lucha contra la Revolución
nicaragüense". "Desde allí se
trasladaron a Costa Rica y abandonaron
al presidente en medio de la pista".
El Presidente cubano finalizó sus
declaraciones recordando lo sucedido en
Ecuador, "¿quién ha visto policías dando
golpes de Estado?". Ellos seguirán, ese
es el motivo, concluyó.
Horas antes de partir, el mandatario
belaruso depositó una ofrenda floral en
el Memorial José Martí de la Plaza de la
Revolución, donde estuvo acompañado por
el viceministro de Relaciones Exteriores
Dagoberto Rodríguez, y otros miembros de
las cancillerías cubana y belarusa.
Como parte de las actividades
bilaterales, La Habana y Minsk firmaron
dos convenios y tres memorandos de
cooperación en materia de ciencia,
tecnología, salud y agricultura.
El primer viceprimer ministro del
país europeo, Vladimir Semashko,
calificó a Cuba como uno de los líderes
mundiales en farmacología y
biotecnología, y señaló que están
interesados en recibir asesoramiento de
la Isla en este sentido.
Semashko añadió que ambos países
acordaron analizar proyectos para
reparar los medios de transporte y carga
belarusos adquiridos por Cuba y
planificar la entrega de piezas de
repuesto y herramientas de
mantenimiento.