LAS salas de justicia
familiar en Cuba, el abogado empresarial
frente a la corrupción administrativa y
la ética jurídica serán temas a debatir
en el Congreso Internacional Abogacía
2012 que cumplirá hoy su segunda
jornada.
Los participantes en la
cita -que se efectúa hasta mañana en el
capitalino Palacio de Convenciones-,
también abordarán el delito continuado y
la cosa juzgada, las medidas cautelares
en apoyo al Derecho de Familia, Ética
empresarial, desafíos legales del
abogado, entre otros aspectos.
En la jornada anterior,
Pavel Pattersen, un abogado de la
Organización Nacional de Bufetes
Colectivos de Cuba, declaró a Prensa
Latina que el ente tiene como aspiración
en su sistema de preparación y de
trabajo brindar una mejor atención
jurídica a los trabajadores por cuenta
propia.
Es un modo de gestión
que ya está implementándose, pero
realmente falta todavía profundizar en
el marco teórico que fundamente con
carácter científico este tipo de
actividad desde la perspectiva jurídica
asociado al derecho laboral,
administrativo, tributario y en algunos
caso al derecho mercantil, explicó.
Como punto de partida,
en cualquier análisis que se haga es
imprescindible tratar de definir la
naturaleza jurídica de los
cuentapropistas, como se les conoce
comúnmente en la nación antillana,
señaló.
Es necesario -agregó-
identificar aquellos trabajadores por
cuenta propia que tienen una actividad
económica reducida generalmente en el
ámbito familiar y pueden seguir siendo
sujetos a regulaciones arbitrarias.
Además se debe comenzar
a estudiar aquellos cuentapropistas que
ya desarrollan una actividad más
organizada con mayor impacto y de número
de bienes y servicios que pudieran
entrar de lleno en las regulaciones del
derecho mercantil, indicó.
Es decir -precisó el
experto- estaríamos hablando de
empresarios individuales que tiene un
marco legal en Cuba a partir del Código
de Comercio, pero que es una figura
prácticamente inexistente.
Debemos diferenciar
cualquiera de las variantes del trabajo
por cuenta propia, para dar el
tratamiento jurídico adecuado, el cual
permita primeramente ofrecer garantías
para su mejor desempeño, estimular su
propio desarrollo y lograr ser efectivos
en el control sobre sus deberes y
obligaciones, concluyó el abogado.
(Tomado de Cubadebate, con
información de Prensa Latina)