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DÍA
MUNDIAL DE LA POBLACIÓN
Por el acceso universal a
la salud
sexual y reproductiva
• Todos los años
unas 350 000 mujeres mueren en el mundo
por causas relacionadas con el parto •
El caso de Cuba —afirma el coordinador
internacional del programa del Fondo de
Población de Naciones Unidas en la Isla—
es diferente
Yenia
Silva Correa
NO es casual que el
Fondo de Población de Naciones Unidas
(UNFPA) haya elegido como tema central
para este 11 de julio, Día Mundial de la
Población, el acceso universal a la
salud sexual y reproductiva.
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Cuba tiene
una tasa de mortalidad
materna de las más bajas del
mundo. |
Las estadísticas
mundiales en cuanto a planificación
familiar, mortalidad materna y atención
especializada durante el parto, por
elegir algunos indicadores, obligan a
poner el tema sobre la mesa.
Cada año 350 000 mujeres
perecen en el mundo por complicaciones
relacionadas con el parto y en los
países en desarrollo casi la mitad de
ellas dan a luz sin la atención de un
médico.
Por otra parte, las
naciones de menos ingresos son golpeadas
por problemas de planificación familiar,
lo que se traduce en que 222 millones de
mujeres desean planificar sus embarazos,
pero no tienen acceso a los
anticonceptivos modernos. A esto habría
que agregar que 47 000 muertes ocurren
anualmente como resultado de abortos no
seguros.
Ante esta situación el
acceso a la salud sexual y reproductiva
—abordado con la sensibilidad cultural
que amerita— es un tema que repercute de
manera directa en el proyecto de vida y
de familia de muchas personas,
particularmente jóvenes.
Jesús Robles,
coordinador internacional del programa
del UNFPA en Cuba, considera que el tema
tiene que ver con la posibilidad de los
Estados de garantizar el derecho de las
personas de poder acceder a los
servicios de salud sexual y
reproductiva.
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La población
cubana, de poco más de 11
millones, atraviesa un
período de transición
demográfica. |
En regiones como América
Latina la desigualdad y la desatención a
la planificación familiar genera un
problema para muchas familias y parejas
pobres, que no pueden utilizar estos
servicios.
El caso de Cuba —afirma
Robles— es diferente por su
planteamiento de una política social
centrada en las personas. Aquí los
fenómenos de la salud sexual y
reproductiva no tienen que ver con las
desigualdades, sino con el tema de la
corresponsabilidad de los medios de
comunicación, de las familias, de las
comunidades y de los jóvenes para asumir
una conducta sexual responsable.
MIRÁNDONOS POR DENTRO
El modelo cubano —que ha
priorizado grandes inversiones en salud
y educación— demuestra que los recursos
económicos no son un elemento
determinante a la hora de mover
indicadores sociales en un sentido
favorable.
En su condición de país
subdesarrollado, Cuba contaba a finales
del 2010 con una población de 11 241 161
habitantes, de los cuales el 17,8%
superaba los 60 años, y mostraba entre
las primeras causas de muerte los
tumores malignos y las enfermedades
cerebro-vasculares.
Sin embargo, al hablar
del tema población la Isla, como la
mayoría de las sociedades modernas,
tiene ante sí no pocos desafíos. Por una
parte el país ha cumplido con
necesidades recogidas en la Conferencia
Internacional sobre Población y
Desarrollo (El Cairo, 1994) y en los
Objetivos de Desarrollo del Milenio.
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Los proyectos
de familia se afectan si
entorpece el acceso a los
servicios de salud sexual y
reproductiva. |
Por la otra, sin
descuidar lo logrado en aspectos como el
envejecimiento o la salud reproductiva,
se debe dar respuestas a nuevas
necesidades surgidas en un entorno
marcado por una acelerada transición
demográfica en medio de una crisis
económica.
En este sentido Rolando
García Quiñones, representante auxiliar
del Fondo de Población de las Naciones
Unidas en Cuba, reconoce la voluntad
política del Estado en función de que la
población tenga asistencia en salud y
alcance una longevidad satisfactoria.
No obstante, esto
demanda tecnología médica de alto nivel
para atender al anciano no solo desde el
punto de vista del servicio, sino de la
atención social, a partir de la
inserción del adulto mayor en la
comunidad para que no deje de ser un
agente activo, sostiene García Quiñones.
Asimismo, identifica
otras cuestiones en las que se requiere
concentrar los esfuerzos. Una de ellas
es la mortalidad materna, que a pesar de
ser de las más bajas (40,6 por cada 100
000 nacidos vivos en 2011), no ha
descendido en los últimos años como lo
ha hecho la mortalidad infantil.
Otro aspecto es el
embarazo en adolescentes. Hoy el
embarazo en mujeres menores de 20 años
tiene un peso importante en la
estructura de la fecundidad cubana.
EL MUNDO DESEADO
Hace casi 20 años se
abogaba en la Conferencia Internacional
sobre Población y Desarrollo por poner
la planificación familiar al alcance de
todos para el año 2015 o antes.
Con esta idea sería
posible alcanzar un mundo, donde cada
embarazo fuera deseado y donde cada
parto se realizara en condiciones de
seguridad.
Sin embargo, la realidad
está demostrando que para muchos países
aún está distante ese objetivo,
especialmente por el recelo que
despierta el tema de los derechos
sexuales y reproductivos.
Pasos concretos como la
reciente creación de la Conferencia
Regional sobre Población y Desarrollo de
América Latina y el Caribe, contribuyen
a mantener en las agendas
internacionales cuestiones de alta
sensibilidad y a trabajar en pos de
solucionar los problemas que aún
existen.
Mientras tanto, el uso
de herramientas individuales y
colectivas como la responsabilidad, la
voluntad política y la colaboración
puede allanar el camino que queda por
recorrer.
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