Sector
académico, otro blanco de política
estadounidense contra Cuba
LA HABANA, 18 de junio
(PL).— La política hostil de Estados
Unidos hacia Cuba tiene en el sector
académico uno de sus objetivos, postura
que genera rechazo dentro y fuera de esa
nación norteña.
Aunque el bloqueo económico, comercial y
financiero ha marcado las relaciones
entre ambos países por más de medio
siglo, el impacto de la agresividad de
11 administraciones sucesivas alcanza
otras áreas, como la del conocimiento y
la investigación.
Para profesores universitarios cubanos,
el más reciente ejemplo de esa
hostilidad ocurrió en el XXX Congreso de
la Asociación de Estudios
Latinoamericanos (LASA, por sus siglas
en inglés), que sesionó del 23 al 26 de
mayo en la californiana ciudad de San
Francisco.
Washington negó a una decena de
académicos de la isla la visa para
participar en el foro destinado al
debate intelectual sobre cuestiones
regionales, el cual tiene en la sección
Cuba a la más grande de las convocadas.
Se trató de una conducta ya practicada
por la Casa Blanca, que incluso obligó a
los organizadores de los cónclaves de
LASA a realizarlos fuera de territorio
estadounidense, acogiendo Canadá y
Brasil las tres ediciones anteriores.
La negativa de visas marcó el reciente
evento, porque prácticamente no hubo un
panel del mismo que pasara por alto el
tema, y el rechazo a esa postura fue un
denominador común entre los presentes,
comentó a Prensa Latina la vicerrectora
de la Universidad de La Habana, Cristina
Díaz, quien acudió al congreso de San
Francisco.
De acuerdo con la investigadora, las
sillas que debieron ocupar los afectados
permanecieron vacías con sus nombres, en
clara señal de solidaridad, en un
encuentro con casi cinco mil delegados
de varios continentes.
Resultó escandalosa la ausencia de
estudiosos de la realidad cubana y de
las relaciones con Estados Unidos como
Carlos Alzugarai, Soraya Castro, Esteban
Morales, Milagros Martínez y Carlos
Oliva, por solo citar algunos, opinó en
esta capital.
Según Díaz, la negativa
de visa obligó a realizar ajustes y
reorganizar las sesiones, en las cuales
académicos cubanos presentaron ponencias
y debatieron con colegas de la nación
sede y de otras partes del mundo sobre
la realidad de la isla; las
transformaciones económicas, la
sociedad, la cultura, el deporte y la
ciencia.
Desde el discurso inaugural del evento
de LASA quedó claro el malestar por la
actitud de Washington, así como el deseo
de que en los próximos foros se permita
la participación de la totalidad de los
académicos inscritos, en particular los
cubanos, tradicionalmente vetados.
También importantes medios, entre ellos
The Washington Post y el San Francisco
Chronicle, dedicaron espacios a
cuestionar esa política norteamericana.
La presencia de los 10 colegas que no
recibieron visa hubiera enriquecido las
discusiones, por tratarse de personas
con mucha experiencia, anteriores viajes
a Estados Unidos y amplios contactos con
prestigiosas universidades de ese país,
consideró Díaz.
Por su parte, el profesor universitario
Jorge Mario Sánchez -copresidente de la
sección Cuba de LASA- destacó la
aprobación en el cónclave de una
resolución relacionada con la negativa
de visas.
En la práctica ese pronunciamiento se
tradujo en una carta dirigida a la
secretaria de Estado, Hillary Clinton,
para expresarle el malestar de la
Asociación fundada en 1966 por la
decisión de Washington, explicó a Prensa
Latina.
A través del texto, académicos de LASA
instaron a Clinton a emitir las
correspondientes visas a las personas
invitadas a sus foros.
La capital
estadounidense acogerá en 2013 el
próximo congreso de LASA, por lo que no
habrá que esperar mucho tiempo para ver
la respuesta de la Casa Blanca.