Desafiando la pertinaz lluvia arribó
a la patria el último grupo de la
delegación olímpica que nuevamente situó
a Cuba en la avanzada en los recién
finalizados Juegos Olímpicos de Londres.
"Reciban todo el cariño, la
admiración y un fraternal abrazo en
nombre del pueblo, ese que vibró con
cada actuación, que los vio competir
como titanes en un escenario
extremadamente complejo", expresó al
darles la bienvenida Miguel Díaz-Canel,
miembro del Buró Político y
vicepresidente del Consejo de Ministros,
quien recibió de manos del abanderado y
doble monarca de lucha grecorromana bajo
los cinco aros, Mijaín López, el
pabellón tricolor que defendieron
dignamente nuestros deportistas.
Debemos sentirnos insatisfechos sin
dejar de reconocer los logros
alcanzados; aún quedan muchas
potencialidades por explotar y se impone
un análisis sabio entre todos los
implicados para que el futuro del
deporte cubano sea victorioso, añadió
Díaz-Canel.
Robeisy Ramírez, el as más joven de
la comitiva con solo 18 años, expresó el
orgullo que significó haber ubicado a
Cuba nuevamente entre los grandes.
Christian Jiménez, titular del INDER,
enfatizó: "ustedes han protagonizado una
hazaña de alto honor y coraje, en medio
de unos Juegos con elevadísimo nivel
competitivo. Siempre quedan
insatisfacciones y sobre ellas
trabajaremos de cara a Río de Janeiro
2016".