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Defiende
el Canciller medidas para preservar la legalidad y
soberanía
del país
Por Gabriel Molina
EL ministro de
Relaciones Exteriores, Felipe Pérez Roque, mostró
documentos y otras pruebas sobre la labor desplegada
por el jefe de la Sección de Intereses de Estados
Unidos, Sr. James Cason, para tratar de fabricar una
oposición en Cuba con grupos que respondan a las
ambiciones de intereses que siempre han obsesionado
a los gobernantes de ese país.
En
una conferencia de prensa en la Cancillería
efectuada al cierre de esta edición, el Ministro se
refirió a los antecedentes de los procesos
judiciales que han sido efectuados en los últimos
días, para defender el derecho a escoger el sistema
político y la independencia que garantizan las
leyes cubanas y los tratados internacionales para
todos los países, incluso los pequeños.
Mencionó la lucha
contra los planes y apetitos provenientes de
Washington durante más de 40 años y destacó que
esa hostilidad del Gobierno norteamericano ha
experimentado un salto con la Administración Bush,
instrumentado a través de más de 20 representantes
de los grupos extremistas de Miami que han sido
situados en puestos claves. El pago de esas deudas
electorales del Presidente ha sido un
recrudecimiento del bloqueo y otras medidas como las
que han venido a estimular la emigración ilegal.
Pérez Roque
denunció en ese sentido los 7 secuestros de naves
aéreas y marítimas realizados en los últimos 7
meses, como parte de una acción para desestabilizar
el país, sólo posible por la práctica de recibir
a los secuestradores como héroes y darles asilo, a
pesar del uso de armas y otras prácticas
terroristas.
Una importante
parte de esta conspiración ha sido el perfil de
abierta injerencia impropia de un diplomático,
asumida por el Sr. Cason desde que fue nombrado y
antes de su acreditación, con un insólito
irrespeto por las leyes de Cuba. A la televisión de
Miami declaró desde entonces que su tarea principal
es unir a los grupos que Estados Unidos ha creado,
dirigido y financiado en el país para aplastar a la
Revolución Cubana. Les orientó un programa de 10
puntos con el fin de ganar espacio desde ahora en la
Cuba nueva que se planea en Washington y Miami. Su
objetivo es unir los grupos y crear un partido
único de los disidentes. En este sentido mostró
Pérez Roque una foto en la cual el diplomático
norteamericano aparece con el grupo de cuatro
dirigentes de la sección juvenil de un partido
liberal que fundó.
Fueron exhibidos
filmaciones, fotos, recibos con pagos hechos por
instituciones ofilciales de Estados Unidos, firmados
por algunos de los encausados. Entre ellos, un
comprobante de pago por 7 154 dólares pagados en un
año a Oscar Espinosa Chepe, condenado a 20 años.
Néstor Baguer y
Odilia Collado revelaron en las filmaciones que eran
los agentes Octavio y Tania de la Seguridad del
Estado, infiltrados entre los llamados disidentes.
Revelaron que ellos dos, junto a otros como Beatriz
Roque y Raúl Rivero, disponían de status como de
funcionarios, pues podían entrar en la Sección de
Intereses con pases autorizados para acceder a
cualquier hora sin restricciones.
El Canciller
fundamentó las detenciones y los 29 juicios
sumarios realizados en todo el país durante los
últimos días con participación de 54 abogados
defensores, en la desenfrenada actividad desplegada
por Cason para organizar a los grupos, que llegó al
colmo de prestar su propia residencia en Cuba para
varias reuniones. Y en Miami, a conspirar con
terroristas del ala paramilitar de la Fundación
Nacional Cubano-Americana.
Pérez Roque
mostró documentos del Gobierno norteamericano donde
se confiesa la concesión de fondos millonarios para
financiar las actividades conspirativas, a través
de instituciones como el Instituto Republicano
Internacional que en el año 2002 recibió más de
un millón 700 mil dólares, para crear premios y
giras a otorgar a sus agentes. El mayor distribuidor
de los fondos, sin contar los provenientes de los
servicios secretos que no están obligados a
confesarlo, es el USAID, que supuestamente
suministra ayuda a América Latina y el Caribe. Ante
un subcomité de la Cámara de Representantes,
admitieron haber destinado 22 millones de dólares
desde 1997 para poner en práctica las medidas
contra la soberanía cubana sobre su territorio
contenidas en la Ley Helms-Burton.
Quienes reciben
tales recompensas por ayudar a implementar esa Ley,
por apretar más el bloqueo, por impedir que
empresarios de otros países inviertan en Cuba
brindando información al Gobierno que se ha
declarado enemigo de Cuba, debe ser procesado, como
lo especifica el Código Penal y nuestra propia ley
contra la Helms-Burton, semejante a las que se
promulgaron en países como Canadá y México para
contrarrestar ese engendro, expresó el Ministro.
Tenemos el derecho
y la obligación de defender la legalidad en nuestro
país, dentro de leyes internacionalmente
reconocidas, dijo Pérez Roque. Por último se
mostró irónicamente sorprendido por las reacciones
de algunos ministros españoles, dirigentes de la
Unión Europea y otros, que no han reaccionado de
ningún modo con las atrocidades contra los presos
en la base naval norteamericana de Guantánamo ni
con las masacres de civiles iraquíes durante la
invasión, pero lo hacen con las detenciones y
juicios cubanos donde no se ha asesinado ni
torturado a nadie.
Silencio y
valentía para salvar a la Revolución
Texto
Completo de la Conferencia de prensa:
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