|
Cuba
continúa desarrollando novedosos
productos biotecnológicos
Lilliam Riera
A pesar de la
crisis económico-financiera mundial y
del cruel e injusto bloqueo de más de
cincuenta años impuesto por las
sucesivas administraciones de EE.UU.,
Cuba continúa desarrollando novedosos
productos biotecnológicos para mejorar
la calidad de vida de sus pobladores y
de otras naciones.
El doctor Gerardo
Guillén Nieto, director de
Investigaciones Biomédicas del Centro de
Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB)
de La Habana, informó a Granma
Internacional que esa institución
tiene actualmente en
investigación-desarrollo (I+D) alrededor
de 70 proyectos en torno a temáticas tan
importantes como las enfermedades
infecciosas, las cardiovasculares y el
cáncer.
Reportes de la
Organización Mundial de la Salud indican
que el 45% de los fallecimientos en los
países pobres se debe a enfermedades
infecciosas.
En Cuba, después
de 1959, la situación varió y estas
enfermedades dejaron de constituir un
problema de salud con ayuda de la
vigilancia epidemiológica dirigida por
el prestigioso Instituto de Medicina
Tropical Pedro Kourí (IPK), que posee en
sus predios cuatro centros colaboradores
de las organizaciones Mundial y
Panamericana de la Salud, entre ellos el
del dengue y su vector.
El cuadro de salud
cubano actual se caracteriza por el
predominio de las enfermedades crónicas
no transmisibles, con un avance del
cáncer y las cardiovasculares, que se
encuentran entre las primeras causas de
muerte en las naciones del Primer Mundo.
La cartera de
proyectos del CIGB es muy fuerte, dijo
el doctor Guillén, y explicó que
contiene productos muy novedosos de
reciente registro y otros en desarrollo.
Entre los de
reciente registro mencionó a la vacuna
combinada Heberpenta y al Heberprot-P,
una solución inyectable del factor de
crecimiento epidérmico.
La Heberpenta
permite, con una sola inyección,
proteger a los infantes contra la
difteria, tétanos, tos ferina, hepatitis
B y enfermedades causadas por la
bacteria Haemophilus influenzae tipo b.
En su creación
participaron el CIGB, el Instituto
Finlay y el Laboratorio de Reactivos
Químicos de la Universidad de La Habana.
Segunda de su tipo
en el mundo, esta vacuna profiláctica
líquida logra un nivel similar de
efectividad a la fabricada por la
transnacional GlaxoSmithKline.
La pentavalente
cubana forma parte del Programa Nacional
de Vacunación, masivo y gratuito, que
protege a la población infantil contra
13 enfermedades prevenibles y que ha
permitido que continúen eliminados en el
país la poliomielitis (desde 1962) —Cuba
fue la primera nación del continente que
logró erradicar ese mal—, el tétanos
neonatal (desde 1972), la difteria, la
tos ferina, el sarampión, la rubéola y
la meningitis tuberculosa en menores de
un año.
Por su parte, el
Heberprot-P es el único producto en el
mundo que favorece la cicatrización de
complicadas úlceras, como las del pie
diabético (UPD), y reduce el riesgo de
amputación de miembros inferiores a
estos pacientes, lo cual repercute en su
calidad de vida.
En el mundo viven
hoy 285 millones de diabéticos, cifra
que se elevará hasta los 438 millones en
el 2030, de acuerdo con estimados de
organismos internacionales.
En Cuba, la cifra
podría llegar a los 624 mil para el
2010, según informó el doctor Oscar Díaz
Díaz, director del Instituto Nacional de
Endocrinología, en una Mesa Redonda en
el 2007 que abordó esta enfermedad y su
tratamiento.
La Isla, no
obstante, registra la menor tasa de
mortalidad por diabetes (12,3 por cien
mil habitantes) de todo el continente
americano, de acuerdo con un documento
difundido por la Organización
Panamericana de la Salud.
Desarrollado en
conjunto por el CIGB y el Instituto
Nacional de Angiología y Cirugía
Vascular, el Heberprot-P fue registrado
en junio de 2006 en la Isla e incluido
en abril de 2007 en el cuadro básico de
medicamentos, conformado por 866
fármacos, de ellos 537 de producción
nacional.
Disponible en los
servicios de Angiología de todos los
hospitales cubanos, desde finales del
pasado año se trabaja para extender su
uso a la atención primaria de salud,
informó Ernesto López Mola, jefe de
Desarrollo de Negocios del CIGB, en una
entrevista con el semanario en el 2008.
El biofármaco está
patentado en EE.UU., la Unión Europea,
Australia, Hong Kong, Singapur, Corea
del Sur, Sudáfrica, la Federación Rusa,
China, India y Ucrania. Su uso ha sido
autorizado en Venezuela y Argelia.
Los ciudadanos
norteamericanos, sin embargo, no pueden
beneficiarse de él a causa del bloqueo
impuesto por el Gobierno de esa nación a
Cuba.
En EE.UU. hay casi
20 millones de diabéticos, se reportan
anualmente más de 70 mil amputaciones
por UPD y las heridas diabéticas le
cuestan al sistema de salud cerca de
11,3 billones de dólares al año.
Heberpenta y
Heberprot-P son las más recientes
adquisiciones de la cartera de Heber
Biotec S.A., entidad que comercializa de
manera exclusiva, en más de 45 países de
América Latina, Asia, Africa y Europa
del Este, los productos biotecnológicos
y farmacéuticos, servicios tecnológicos
y proyectos de I+D del CIGB y de otras
importantes instituciones y laboratorios
cubanos.
Heber Biotec S.A.
cuenta con más de 200 Registros
Sanitarios aprobados en 52 países y
acuerdos de distribución firmados con
compañías en todo el mundo.
Madaisy Cueto
Sánchez, gerente de Promoción y
Publicidad de esa empresa, explicó a
GI que ambos productos se
comercializan dentro de la línea Heberfarma.
La pentavalente en la parte de vacunas,
y el Heberprot-P en el de farmacéuticos
biológicos.
Según datos
ofrecidos a esta reportera, más de 335
millones de personas en el mundo se han
beneficiado con las vacunas que exporta
Heber Biotec S.A.
Además de la
pentavalente, esa empresa comercializa
la Trivac HB (contra la difteria, tos
ferina, tétanos y hepatitis B), la
recombinante Heberbiovac HB (contra la
hepatitis B), y la conjugada Quimi-Hib
(contra la bacteria Haemophilus
influenzae tipo b).
Heber Biotec S.A.
y el CIGB forman un complejo de
investigación-desarrollo, producción y
comercialización.
Inaugurado el 1º
de julio de 1986, el CIGB es una
institución de vanguardia en las
Biociencias cubanas, cuyo principal
valor está en el personal que allí
labora, altamente calificado y
comprometido con el desarrollo de nuevos
productos para mejorar la calidad de
vida de millones de personas en todo el
mundo, además de otros para aplicaciones
agrícolas y pecuarias.
Cuenta con
laboratorios dotados del equipamiento
necesario para las investigaciones de
punta en la Biotecnología moderna y con
facilidades productivas que cumplen con
las más altas exigencias
internacionales.
El CIGB pertenece
al Polo Científico del Oeste de La
Habana, que se organiza en 1991 con
vistas a acelerar el desarrollo de la
Biotecnología y la producción
médico-farmacéutica mediante la
coordinación sistemática de acciones de
investigación, docencia y producción
especializada entre las diversas
instituciones que habían ido surgiendo
en la década de los 80, con la
intervención muy directa de Fidel.
En el recién
concluido Congreso Biotecnología Habana
2009, el doctor Luis Herrera, director
del CIGB, reconoció el papel del líder
de la Revolución Cubana como precursor
del desarrollo biotecnológico en el
país, que contó con una inversión
inicial del Gobierno que ascendió, en la
década de los 80, a más de 1 500
millones de dólares, y que permitió a
una nación subdesarrollada y bloqueada
por EE.UU. situarse a la altura de los
mejor posicionados en el mundo en ese
campo.
De los productos
en desarrollo por el CIGB, el doctor
Guillén destacó la Proctokinasa, que no
es más que la aplicación, por vía
rectal, en forma de supositorio, de la
Estreptoquinasa Recombinante, la cual
favorece la disolución de los trombos.
Según explicó este producto está próximo
a obtener el registro.
Refirió que en
fase III de ensayos clínicos se
encuentra un gel de Interferón Alfa 2b
Humano Recombinante (Hebergel), indicado
para lesiones de bajo grado de cérvix.
Mientras que el HeberPAG, una
combinación de los interferones Gamma
humano recombinante y el Alfa 2b humano
recombinante, indicado para cáncer de
cerebro, se encuentra en etapa avanzada
de desarrollo.
Apuntó que la
vacuna terapéutica contra el virus de la
hepatitis C (Heberterap C) se encuentra
en fase II de ensayos clínicos en
pacientes crónicos y añadió que
comienzan estudios para su aplicación de
manera profiláctica.
En relación con la
vacuna terapéutica contra el cáncer de
próstata (Heberprovac) refirió que
concluyó la fase I de ensayos clínicos.
Señaló que en
investigación preclínica se encuentra
una vacuna profiláctica contra las
cuatro cepas del virus del dengue (Cuba
es uno de los tres países de las
Américas, donde esta enfermedad no es
endémica), además de drogas contra
enfermedades como la artritis
reumatoide.
Algunos de estos
proyectos fueron presentados por Cuba en
Biotecnología Habana 2009, dedicado este
año a las aplicaciones médicas de esa
rama del saber, y que contó con la
presencia de destacados investigadores
como Harald zur Hausen, Premio Nobel de
Fisiología y Medicina 2008, y Robert
Huber, Premio Nobel de Química 1988.
Durante el evento,
los cerca de 500 especialistas de más de
30 países pudieron conocer que los
productos biotecnológicos de la Mayor de
las Antillas contribuyen al diagnóstico,
prevención y tratamiento de 26
enfermedades.
En el 2007, los
productos cubanos de la industria
farmacéutica y la Biotecnología ocuparon
el segundo lugar en las exportaciones
del país, sólo superados por el sector
del níquel. Los ingresos alcanzados por
la venta de fármacos fueron valorados en
350 millones de dólares.
Sin duda, el hecho de que la
prestigiosa revista científica británica
Nature calificara a nuestra
industria biotecnológica como la mejor
establecida de todo el Tercer Mundo, no
resulta casualidad. |