|
Posada:
juicio en febrero, se confirma la
conspiración
Jean Guy Allard
El tribunal de El
Paso, en Texas, aceptó este jueves
posponer el juicio del terrorista
internacional Luis Posada Carriles
hasta el 1° de febrero del año 2010, con
lo cual se confirman todos los análisis
que apuntan a un procedimiento dilatorio
al estilo mafioso, así como la evidente
complacencia de la jueza en este caso
judicial.
Bajo el pretexto
de permitir a los abogados del autor del
crimen de Barbados tener más tiempo para
prepararse, la jueza Kathleen Cardone
aceptó por completo los argumentos de la
defensa, asegurada por abogados
mafiosos.
Cardone es la
misma magistrada que absolvió al ex
agente de la CIA una primera vez y que
el 14 de abril le regaló por segunda vez
su libertad bajo fianza.
En esta última
oportunidad condicionó la liberación a
que se quedara en detención domiciliaria
hasta el juicio, con un dispositivo
electrónico al tobillo, sin poder salir
de su residencia —determinada por sus
cómplices en un lugar públicamente
secreto— salvo para visitar a sus
abogados o a su médico.
Posada ha violado
varias veces esta orde de la corte,
incluso visitando en repetidas
oportunidades el local miamense de la
organización terrorista Alpha 66, sin la
menor intervención de la policía
federal, el FBI, siempre apático en
materia de terrorismo contra Cuba.
Posada, quien
además de destruir un avión civil
cubano, torturó y asesinó durante años
en Venezuela, donde durante una década
fue jefe de escuadrones de la muerte
encargados de eliminar a opositores,
será procesado por “acusaciones de
fraude y perjurio en relación a sus
gestiones para convertirse en ciudadano
estadounidense”, informó AP.
Posada Carriles,
de 81 años, es también acusado “de haber
mentido sobre su participación en los
atentados a una serie de hoteles en La
Habana en 1997”, precisa la agencia.
Este último cargo
de perjurio es el primero formulado por
la Fiscalía, después de años de estancia
del criminal internacional en ese país
que siempre sirvió, que tenga relación
con actividades terroristas.
Venezuela reclama
en vano desde entonces la extradición
de Posada, que se fugó de ese país antes
de enfrentar un juicio como autor
intelectual de un atentado en 1976
contra una aeronave de Cubana de
Aviación en que murieron 73 personas.
Seis horas de
entrevistas otorgadas a la periodista
Ann Louise Bardach que fueron publicadas
en The New York Times, en las cuales
Posada admitió haber planeado el
atentado de 1997 en La Habana en el cual
murió el joven italo-canadiense Fabio Di
Celmo, serán presentadas como evidencias
en el juicio, si por fin tiene lugar.
Para muchos
observadores, la estrategia de los
fiscales federales, encabezados por John
W. Van Lonkhuyzen, que pertenecen a la
sección antiterrorista del Departamento
de Justicia —ahora dirigido por Eric
Holder— tiene esencialmente como
objetivo dilatar los procedimientos para
impedir su extradición.
Prueba más de esta
teoría, la Fiscalía Federal de Estados
Unidos solicitó hace unos días una
directiva del mismo tribunal de Texas
para prohibir que terceras partes,
empezando por la prensa, tengan acceso a
información ''sensible'' que pudiera ser
presentada en el caso.
Posada Carriles,
en el curso de sus décadas de
participación a la guerra sucia de la
CIA contra América Latina, ha
participado activamente o se enteró de
un sinnúmero de actividades ilegales,
incluso en relación con el narcotráfico
y el tráfico ilegal de armas.
También ha sido
durante años asesor de seguridad de
distintos gobiernos de América Central,
una región donde se le acusó
repetidamente de mantener una red
terrorista con vistas a realizar
acciones criminales, incluso magnicidios
contra líderes de países progresistas
del continente.
El presidente
venezolano Hugo Chávez ha acusado
específicamente a Posada de haber
organizado un atentado contra su
persona, sin que las autoridades
policíacas y judiciales norteamericanas
hayan tenido la menor reacción.
|