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Honduras
Congreso de facto suspende garantías
individuales
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La movilización del pueblo se extiende.
Aumenta presión
internacional contra golpistas
La movilización del pueblo hondureño
y su resistencia ya se aprecian por todo
el país centroamericano. Así da cuenta
el canal multinacional telesur que
ofreció imágenes de los enfrentamientos
protagonizados en la ciudad industrial
de San Pedro Sula, donde los miles de
manifestantes exigían la restitución del
legítimo presidente de Honduras, José
Manuel Zelaya.
Miles
de manifestantes se expresaron este
miércoles, por tercer día consecutivo,
en contra del golpe de Estado.
En Tegucigalpa, la capital, se
efectuó una marcha que comenzó ante la
sede de la OEA y culminó frente al
Congreso Nacional, donde denunciaron que
el Estado de Emergencia impuesto es un
aval para violentar los derechos
humanos.
Por las calles, los simpatizantes de
Zelaya mostraron pancartas con lemas
como "Mel, el pueblo está contigo",
usando el diminutivo con que los
hondureños llaman al presidente Zelaya,
y "No al Golpe de Estado".
Con la aprobación, por el congreso de
facto, del Estado de Emergencia se
suspenden todas las garantías
individuales consagradas en la
Constitución del país, según informó a
telesur la diputada hondureña del
Partido de Unificación Democrática (PUD),
Silvia Ayala.
Ayala explicó que el decreto fue
aprobado por cuatro de las cinco
bancadas que hacen vida en el
Parlamento.
De acuerdo con la parlamentaria, el
decreto suspende el derecho de libre
asociación, la inviolabilidad del
domicilio, la movilización libre por el
territorio nacional, la garantía de que
nadie puede ser apresado sino mediante
orden de captura, entre otros.
Al mismo tiempo, activistas
hondureños denunciaron en conferencia
telefónica con periodistas de Costa
Rica, que defensores de derechos humanos
han sido amenazados y que el ejército de
Honduras está reclutando a la fuerza a
jóvenes de las zonas rurales, tras el
golpe de Estado contra el Gobierno
constitucional del presidente Manuel
Zelaya.
Mientras tanto, centrales sindicales,
agrupaciones campesinas, juveniles,
femeninas y de derechos humanos
prosiguen las demostraciones de repudio
a los golpistas, en las cercanías de la
casa presidencial de la capital.
También se informa —según reportes de
telesur—, que algunos batallones se
están sublevando contra el gobierno de
facto.
Ante el empuje popular, los peligros
de mayores represiones van en aumento,
en las últimas horas los militares
reactivaron el escuadrón de la muerte
316 que comenzó el hostigamiento a
dirigentes populares.
Esa agrupación, creada por el
ejército en los años 80 del siglo
pasado, sirvió para asesinar y hacer
desaparecer a numerosos ciudadanos,
entre ellos líderes de organizaciones
sociales.
FUERA GORILETTIS
Desde Washington
el Pentágono anunció la suspensión de la
cooperación con las Fuerzas Armadas de
Honduras, lo que incluye aplazar las
operaciones conjuntas con esa nación,
donde EE.UU. tiene estacionados 600
soldados en la Base Aérea Soto Cano,
dice Notimex.
El presidente de
Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva,
afirmó en Libia, donde participa como
invitado en la cumbre de la Unión
Africana (UA), que el golpe de Estado en
Honduras contra Manuel Zelaya, es un
precedente peligroso y no será aceptado
por el resto de América Latina.
En tanto Evo
Morales, jefe del Estado Plurinacional
de Bolivia, propuso a la OEA crear un
tribunal interamericano para juzgar a
los golpistas.
También los
países de la Unión Europea acordaron
suspender las negociaciones con
Centroamérica hasta tanto sea restituido
Zelaya en su cargo.
Como afirma el
líder bolivariano, Hugo Chávez, desde
Caracas, "los golpistas están rodeados y
no les queda otro camino que entregar el
poder de nuevo al presidente legítimo y
al pueblo de Honduras".
En cambio, el
usurpador, Roberto Micheletti, llamó a
los empleados públicos a volver a la
normalidad y persisitió en asegurar que
en el país hay "tranquilidad" y se
anunciaron nombres de vinculados a
crímenes y torturas para integrar el
equipo de gobierno de facto.
(SE)
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