"Hay
que aprender a cuidarse durante toda la
vida", doctor Eugenio Selman
POR
ASTRID BARNET
"Un hombre del pueblo de
Neguá, en Colombia, subió al cielo y, a
su regreso contó, que pudo contemplar
desde allá que el mundo era un montón de
gente, un mar de fueguitos,
a partir de los cuales cada persona
brilla con luz propia entre todas las
demás. Hay gente de fuego sereno,
que ni se entera del viento, y otra de
fuego loco que llena el
aire de chispas. Pero hay otros
fuegos que arden la vida con tantas
ganas que no se puede mirarlos sin
parpadear y, quien se acerca, se
enciende".
Al releer este fragmento
de un cuento del escritor uruguayo
Eduardo Galeano, nos vino
a la mente el número de personas que
conocemos –casi a diario o desde hace
años--, llenas de motivaciones y
vivencias; y si estas se atesoran a
partir de un rico caudal científico
muy presente para generaciones
actuales y venideras, ese fuego
se expande y jamás llega a apagarse.
Desafortunadamente, el personaje del
cuento de Galeano no tuvo la oportunidad
de conocer al doctor Eugenio Selman-Housein
Abdo, como tampoco pudo valorar el
meritorio trabajo que realiza este
científico para el logro de una
longevidad satisfactoria en el hombre y,
en especial, a partir de la creación en
Cuba del Club de los 120 Años.
De entre sus más de 140
publicaciones –entre libros, folletos y
artículos--, está su reciente
publicación titulada: Cómo vivir 120
Años en el que, a partir de temas
fundamentales como motivación,
alimentación, salud, actividad física,
cultura y medio ambiente, entre otros,
el doctor Selman nos recrea y plantea
que el hombre sin importar la edad, el
sexo ni alguna otra característica, sólo
tiene que proponerse llegar a los 120
años con una calidad de vida óptima.
Así, si existen fuegos que arden la
vida, podrían existir otros (¿por
qué no?) pero…con llama eterna. Y es el
caso de este prestigioso galeno.
¿Por qué surge el Club
de los 120 Años?
"Durante nuestra larga
vida como médico concluimos que las
personas individualmente comienzan a
preocuparse por el cuidado de su salud
después de los 50 o 60 años de edad.
Esto, puede parecer lógico ya que
durante la niñez y la adolescencia se
recibe una atención muy especial por
parte de los padres; luego, cuando la
persona es adulta joven no se preocupa
por su atención a la salud --pues
generalmente se siente fuerte y
vigorosa-- y es después, cuando arriba a
la categoría de adulto mayor cuando
muestra gran preocupación hacia todo lo
relacionado con la salud.
"Cada etapa de la vida
es diferente y posee características
propias. La primera se inicia a partir
del momento en que la pareja decide
tener hijos, motivo por el cual es
indispensable visitar a un especialista
en Genética para investigar si alguno de
los dos posee algún gen que
implique una enfermedad congénita o una
deformación para su descendencia.
"Estamos conscientes que
durante la infancia y la adolescencia la
atención de los padres se multiplica,
sobre todo en esa última etapa (que
califico de muy difícil), al constituir
un período transitorio (niño-adulto) en
la vida de una persona y durante la cual
se requiere de una esmerada vigilancia
desde los puntos de vista psicológico y
educativo.
"Posteriormente viene la
juventud, período en el que los cuidados
deben ser variados y necesarios para no
incurrir en problemas ulteriores como
son, entre otros, las enfermedades de
transmisión sexual que pueden llegar a
ser muy peligrosas --como es el caso del
Sida--, al igual que diversos
traumatismos generados por la práctica
inexperta de algunos deportes. Mas las
personas no comienzan a preocuparse de
su salud hasta que no sobrepasan los 50
o 60 años cumplidos.
"Por todo lo anterior
planteamos a la Junta de Gobierno de la
Asociación Médica del Caribe (AMECA)
–entidad que presido--, la realización,
en mayo del 2003, de un congreso
internacional que tratara sobre la
Longevidad Satisfactoria y al cual
asistieron delegados de 18 países. Así y
como acuerdo final de aquella reunión se
decidió hacer un congreso internacional
de Longevidad Satisfactoria: Visión
Integral, todos los años en el mes de
mayo para ahondar en el tema.
Posteriormente, la AMECA acordó crear
una sección de ella con el nombre de
Club de los 120 Años, que reuniera
en su seno a todas aquellas personas
dispuestas a llegar a los 120 años de
edad con una actividad satisfactoria.
"Quiero destacar que, en
mayo pasado, tuvimos el honor de
celebrar en la capital cubana el VI
Congreso Internacional Longevidad
Satisfactoria: Visión Integral y el
IV Encuentro Internacional de
Centenarios".
¿Cuáles son los
principios del Club?
"La filosofía del Club
es que se puede arribar a los 120 años
sin muchos esfuerzos y sacrificios;
segundo, todos sus miembros deben ser
personas éticas, morales y muy
solidarias con su familia, amistades,
compañeros de trabajo, vecinos, en fin,
con todos y en todo momento;
tercero, los fumadores no tienen cabida
en el Club, al ser el tabaco el mayor
veneno que existe para el ser humano y
provocar enfermedades como cáncer en
cualquier lugar del organismo; al igual
que otras dolencias, como infarto
cardiaco o infarto cerebral; y, en
cuarto lugar, la persona deberá
autoproponerse arribar a los 120 años y
comenzar a trabajar en este sentido. Al
respecto, recientemente publicamos un
libro cuyo título es Cómo vivir 120
Años donde se muestran los pasos
para este objetivo".
El cambio climático,
¿podría afectar al logro de una
longevidad satisfactoria?
"Seguramente. Aunque la
Genética tiene que ver en gran medida
con el logro de una longevidad activa,
no es la que decide; lo que decide es el
medio ambiente, al igual que la actitud
y actividad de las personas.
"El cambio climático
puede afectar muchísimo, a partir del
hecho de que si continúan ascendiendo
las temperaturas en nuestro Planeta, los
seres vivientes en general sufrirán sus
consecuencias; si la altura del nivel
del mar continúa aumentando, hasta
llegar a provocar la desaparición de
islas y cayos, entre otros desastres
naturales, ello continuará afectando a
cientos de miles de personas que los
habitan. Por tanto, hay que luchar
denodadamente porque nada de esto
ocurra.
"Ejemplo de ello son los
trabajos referidos a descontaminación y
drenaje que ya se realizan en algunos
puntos de nuestro país, como por ejemplo
en los ríos Máximo, Almendares, en
la cuenca del Cauto –ya
reforestada--en las grandes bahías, como
las de La Habana, Santiago, Cienfuegos,
Nipe –en esta última habían desaparecido
hasta sus peces y aves marinas--, que se
renuevan a partir de continuos
tratamientos.
"Asimismo, la mala
utilización de los suelos en épocas
pasadas provocó que la porción más
oriental de Cuba estuviera casi
salinizada, árida…En la actualidad se va
recuperando paulatinamente.
"Más del 80% de la
superficie del archipiélago cubano
estaba ocupada por bosques a la llegada
de Colón; sin embargo, hasta hace 50
años atrás esa área se redujo en un 14
por ciento. Un proceso de reforestación
que tuvo que enfrentar el Gobierno
Revolucionario, desde su triunfo en
Enero de 1959, y que aún continúa. A tal
punto, que existen provincias como Pinar
del Río que ya poseen un 29% de área
boscosa recuperada, al igual que otras
provincias que ya sobrepasan el 25 por
ciento.
"Igualmente, las
construcciones se realizan a partir de
numerosas investigaciones que tienen en
cuenta la salud del medio
ambiente como son, por ejemplo, los
trabajos de conexión (pedraplenes)
de los cayos de la costa norte con
nuestra Isla grande, teniendo en
cuenta la conservación de las aves
marinas y peces.
"Las construcciones
industriales se llevan a cabo teniendo
en cuenta el destino final de sus
desechos, a la vez que los asentamientos
se realizan sobre la base de criterios
encaminados al cuidado, preservación y
seguridad de la flora, la fauna y del
hombre en especial.
"Por ello podemos decir
que Cuba es el único país del mundo que
puede brindarle a su pueblo la
posibilidad de llegar a los 120 años de
edad con una actividad satisfactoria.
"A esto habría que
agregar que el Sistema de Salud de la
Mayor de las Antillas está reconocido
como el mejor del mundo y con índices
excelentes. Nuestra esperanza de vida
actual es de 77 años de edad; en el caso
de la mortalidad infantil su índice (5,3
por cada mil nacidos vivos) es menor al
de Estados Unidos. En nuestro país se
asegura la alimentación a toda la
población como es el caso de los niños
de uno a siete años de edad, a quienes
se les entrega un litro de leche diario
y, de ocho a doce años, un litro de
yogurt.
"Otra esfera es el
deporte que, desde el triunfo
revolucionario, constituye un derecho
del pueblo, además de la educación
física. Desde los círculos infantiles
hasta la enseñanza universitaria,
nuestros niños y jóvenes se ejercitan
físicamente. En la actualidad tenemos
unos 59 000 técnicos y profesores de
educación física quienes, a la vez que
laboran en los diferentes niveles
educacionales, brindan servicios en
círculos de abuelos y en hogares de
ancianos; y más de 700 000 personas
adultas mayores se ejercitan a todo lo
largo y ancho del país a partir de la
ayuda y asistencia de un instructor.
"En letras mayúsculas se
incluye también la actividad cultural
del país. Primero, porque ayuda
espiritualmente a la persona, a la vez
que resulta una magnífica terapia contra
el stress. Desde leer un libro
interesante, disfrutar de una buena
película, bailar…todo esto es
recomendable contra el stress".
¿Un mensaje a los
jóvenes?
"En ocasiones los
jóvenes realizan actividades negativas
que pueden traer consigo enfermedades o
lesiones que, con el transcurso del
tiempo, podrían traer consigo una
secuela de padecimientos o males (como
diabetes e hipertensión, entre otras),
al no ser atendidos a tiempo. Es
necesario entonces, que los jóvenes
tengan conciencia de que para llegar a
tener una longevidad activa y
satisfactoria, para llegar a los 120
años o sobrepasarlos, hay que aprender a
cuidarse durante toda la vida".