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Miami en el Bundestag
POR JEAN-GUY ALLARD —de Granma
Internacional—
EL
ex estudiante de Teología Arnold Vaatz
no tuvo que consultar a los ángeles para
entender que no iba a hacerse rico con
su sola remuneración de diputado al
Bundestag. Al igual que su colega
español Jorge Moragas, pronto se dio
cuenta de que podía rentabilizar su
anticomunismo visceral al aceptar las
propuestas del Departamento de Estado.
Nacido en Weida (Alemania del Este) en
1955, Vaatz estudió Matemáticas en
Dresden y Teología “a distancia” en
Altenburg, precisa su biografía oficial.
“Disidente” declarado, se negó a hacer
su servicio militar, lo que le valió
seis meses de “sanción” que cumplió,
dice, en una empresa estatal de
metalurgia.
Apenas disuelta la RDA, reapareció como
miembro de la derechista Unión Demócrata
Cristiana y luego como diputado al
parlamento del Estado de Sajonia
(1990-1998).
En
1996, fue seleccionado para sumarse al
Comité Ejecutivo Federal de la CDU Unión
Democrática Cristiana (CDU) y, como es
natural, fue elegido diputado federal en
1998.
En
el 2002, el insaciable Vaatz alcanzaba
la vicepresidencia del grupo
parlamentario CDU/CSU (esta última,
Unión Social Cristiana de Baviera) del
Bundestag.
EN PRAGA, CON FRANK “CIA” CALZON
Cuando en noviembre del 2005, se crea
en Praga un llamado Comité Internacional
para la Democracia en Cuba (ICDC, por
sus siglas en inglés), un grupúsculo de
redomados anticomunistas, ex disidentes
profesionales y asalariados de la Casa
Blanca para atacar a la Isla, Vaatz está
en primera fila. Financiado a través de
conocidos intermediarios por el
Departamento de Estado, el grupo está
entonces integrado por representantes de
la ultraderechacheca, eslovaca, alemana,
búlgara y española.
Dirigido por Mirek Topolanek,
presidente del Partido Cívico
Democrático checo, el ICDC recibió como
misión priorizada repetir por toda
Europa ataques contra la pretendida
“tolerancia” de la Unión Europea hacia
Cuba y apoyar ruidosamente a la tropa de
colaboradores de la Sección de Intereses
de EE.UU. en La Habana.
En
aquel momento, Vaatz tuvo la oportunidad
de descubrirse afinidades con el dueño
de una de las chequeras más jugosas de
la maquinaria anticubana, el veterano
agente de la CIA Frank Calzón, dueño del
Cuban Freedom Center, de Washington.
Calzón es una de las estrellas del
reciente informe del General
Accountability Office (GAO) donde se
denuncia el increíble reguero del
financiamiento de la contrarrevolución,
con el derroche de más de 65 millones de
dólares en una sola década. Ex
mercenario de los grupos terroristas
Alpha 66 y
Abdala, este agente vinculado al Clan
Bush se tragó por si solo
más de cinco millones
del botín.
Con bar abierto y condiciones de
primera, Vaatz pudo fraternizar en esta
primera oportunidad con varios de sus
semejantes, el eslovaco Pavol Hrursovsky,
el búlgaro Philip Dimitrov, el checo
Tomas Pojar y, por encima de todo, su
próspero gemelo español, Jorge Moragas.
SE ALOJAN CON “PEOPLE
IN NEED”
Más claro ni el
agua: la secretaría del ICDC se
encuentra en Praga, República Checa, en
las propias oficinas de People in
Need, una seudo ONG que aparece
designada en el Plan Bush de anexión de
Cuba, junto a Reporteros sin Fronteras,
otro caballo de Troya utilizado a
saciedad contra la Isla desde hace años.
Inundado de subsidios por la USAID, la
NED y el IRI del Partido Republicano,
People in Need ha suministrado desde
1993 más de 40 millones de dólares en
“donaciones” y otras “ayudas
humanitarias” a grupos y grupúsculos
alineados con Washington en varias
partes del mundo.
El
22 de diciembre último, Laura Wides-Múñoz,
periodista en Miami de la Associated
Press, realizó un amplio reportaje sobre
los subsidios pagados por Washington a
organizaciones que, bajo el lema de la
defensa de los derechos humanos, tienen
como orientación remunerada ensuciar la
imagen de Cuba en los medios de
comunicación. People in Need
aparecía en este extenso reporte como
uno de los grupos privilegiados por la
maquinaria anticubana del gobierno
norteamericano.
DESCUBRE CON MORAGAS LAS BONDADES DE LA
FAES
Vaatz
no se pierde un solo dólar de los que
puede alcanzar en el verdadero circo
propagandístico manejado por Caleb
MacCarry, el procónsul nombrado por la
Casa Blanca en el marco del Plan Bush.
Así, gracias a su socio español Moragas,
Vaatz también ha descubierto las
bondades de la pomposamente nombrada
Fundación para el Análisis y los
Estudios Sociales (FAES), una millonaria
fundación derechista creada por José
María Aznar, financiada por las
habituales fuentes norteamericanas y
asesorada por la mafia cubanoamericana.
En
el 2005, Vaatz realizaba una corta
visita a Cuba que no llegó a convertir
en show, tal como se había planificado.
Multiplicando las intervenciones
remuneradas, era uno de los
conferencistas “estrellas”, hace unos
meses, en Bruselas, en un foro convocado
por el ICDC, al lado del ex presidente
de la República Checa, el fracasado
dramaturgo Vaclav Havel, y del
terrorista prófugo Carlos Alberto
Montaner, arrestado en la Habana en 1960
mientras se dedicaba a poner bombas en
las tiendas.
En
mayo pasado, Vaatz apoyaba ruidosamente
la Sociedad Internacional para los
Derechos Humanos, una organización
explícitamente anticomunista, que
organizaba un seminario sobre el tema de
Cuba en el Centro de Comunicaciones de
la Dresdner Bank, en Francfort.
Todos los asalariados de MacCarry
estaban disciplinadamente presentes en
la plenaria del evento, entre otros:
Frank Calzón, Pedro V. Roig (Director
General de Radio y TV Martí, actualmente
bajo investigación), Sylvia Iriondo
(subsidiada por la USAID), Ramón Colas
(subsidiado por la USAID), el ex
“comandante” Huber Matos, vinculado al
narcotráfico…
Al
denunciar la corrupción omnipresente en
Radio y TV Martí, el Chicago Tribune
revelaba el 24 de diciembre último
cómo Pedro Roig ha contratado al sobrino
de su esposa como jefe del personal
mientras paga a un ex cliente suyo como
guionista de una comedia.
EN MONTEVIDEO CON UN LIDER DE ALPHA 66
Incansable, Vaatz participaba, el 11 de
noviembre último, en un foro titulado
"Libertad y Democracia en
Latinoamérica", en Montevideo, Uruguay,
donde reaparecieron los mismísimos
Silvia Iriondo y Huber Matos, además de
Orlando Gutierrez-Boronat, ex miembro de
la terrorista Organización para la
Liberación de Cuba, cuyo Directorio
Democrático Cubano recibió tres millones
de la USAID, según el reciente informe
del General Accountability Office (GAO).
El encuentro tuvo lugar en los jardines
de la residencia del ex presidente
uruguayo Luis Alberto Lacalle, otro
miembro del CIDC, con la participación
del ex presidente de El Salvador,
Armando Calderón Sol, del ex presidente
de Albania, Rexhep Meidani, del ex
presidente de Bolivia Jorge Paz Zamora.
Se supone que todos son referencias
universales en materia de derechos
humanos.
Participaba también en la reunión uno
de los más conocidos elementos
terroristas de Miami, Angel Francisco De
Fana Serrano, arrestado en California en
1995, con un arsenal de armas con las
que preparaba un ataque terrorista
contra Cuba. De Fana es identificado con
el grupo Alpha 66 hasta en los ficheros
del FBI.
Vaatz
se encontraba presente, unos días más
tarde, cuando Manuel Espino Barrientos,
dirigente nacional del PAN mexicano
(partido de Fox y Calderon) fue elegido
Presidente de la derechista Organización
Demócrata Cristiana de América (ODCA)
durante su último congreso, en Santiago
de Chile.
Según el diario La Jornada de México,
Espino fue escogido bajo la presión de
organizaciones cubanoamericanas.
Al
día siguiente (el primero de diciembre
del 2006), Espino aplaudía en el
Auditorio Nacional el primer discurso
del nuevo presidente de México, Felipe
Calderón, al lado del cabecilla mafioso
miamense Marcelino Miyares.
Lo
último de la carrera anticubana del
diputado Vaatz: está ahora utilizando
sus prerrogativas parlamentarias para
promover un evento en Berlín que
pretende reunir a personalidades
europeas al lado de uno de los elementos
más conocidos y desprestigiados de la
fauna terrorista de Miami. Bajo
orientación, financiamiento y apoyo
logístico de Washington. Una historia
por seguir.
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