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Avances de Cuba en la
gestión de riesgos son ejemplo en la
región
POR
ALBERTO D. PEREZ —especial para Granma
Internacional—
AL
celebrarse el 11 de octubre el Día
Internacional para la Reducción de
Desastres, Cuba exhibe importantes
avances en la tarea de reducción de
riesgos, con el decidido apoyo del
Programa de las Naciones Unidas para el
Desarrollo (PNUD) y otras instituciones
de la ONU, entre ellas el Programa
Mundial de Alimentos (PMA).
La
temporada ciclónica del 2005 marcó un
record en el número de huracanes y
tormentas tropicales en la zona del
Atlántico y el Caribe, con un elevado
saldo de víctimas y daños. Al menos
cuatro de estos meteoros azotaron
directamente a la mayor de las Antillas.
Según informó el secretario general de
la ONU, Kofi Annan, en su mensaje por la
fecha, en la última década “los
desastres causados por riesgos naturales
han reclamado las vidas de más de 600
000 personas y afectado a otros 2 400
millones, en su mayoría en países en
desarrollo”.
“Años de avances en el desarrollo
—afirma el Secretario General— se han
perdido, intensificando la pobreza para
millones y dejándolos aún más expuestos
a futuros riesgos naturales. Ahora, más
que nunca antes, debemos acelerar
nuestros esfuerzos para reducir la
vulnerabilidad.”
Y
precisamente en esa dirección trabaja
Cuba, tanto nacionalmente como en
cooperación con otras naciones del área.
La Defensa Civil cubana ha identificado
como estrategia la gestión para la
reducción de riesgos en escala local. Se
realizó un diagnóstico de peligros
naturales y otros riesgos y fueron
identificadas las zonas de la Isla más
expuestas y vulnerables. Esta gestión es
apoyada por el PNUD mediante un programa
valorado en 4,5 millones de dólares.
Este programa respalda igualmente el
fortalecimiento de la capacidad nacional
y local mediante la creación de centros
provinciales y municipales para la
reducción de riesgos, de los cuales ya
funcionan 27, cuatro de ellos con
recursos aportados por el PMA y los
otros 23 por el PNUD.
Los centros constituyen una herramienta
importante para la toma de decisiones
por las autoridades locales y
provinciales hacia la promoción del
desarrollo económico, social, cultural y
humano. Se avalan por el Sistema de
Información Geográfica.
En
el tema de los Asentamientos Humanos se
trabaja para introducir el enfoque del
manejo de riesgos en todas las zonas más
vulnerables, con la producción local de
materiales, apoyo comunitario al sistema
de la vivienda y al fortalecimiento de
la diseminación del conocimiento de
tecnologías constructivas apropiadas.
Un
tercer enfoque que ya se aplica es la
adaptación al cambio climático a partir
de las evidencias científicas de que es
la actividad del hombre mismo la que
provoca los cambios naturales y eleva
los riesgos.
Se
labora en estudios de vulnerabilidad y
adaptación, junto con la participación
del país como Asociado en la Lucha
contra la Desertificación y la Sequía,
en el marco de la institución
correspondiente de la ONU. La prevención
y control de incendios forestales forma
también parte de este paquete de manejo
de riesgos naturales.
Entre las prioridades de trabajo
figuran la compilación y diseminación de
buenas prácticas y de lecciones
aprendidas en la preparación ante
desastres y la reducción de riesgos, así
como facilitar los intercambios
regionales y la Cooperación Sur-Sur.
Cuba ha sido sede de eventos
internacionales sobre gestión de
riesgos, especialmente en la zona del
Caribe, y mantiene una activa gestión de
intercambios.
Puede afirmarse que Cuba ha dado
sólidos pasos para la gestión de riesgos
y la disminución de la vulnerabilidad de
su población y economía. |