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Cinco
acusaciones contra Robert Ferro pero
ninguna de terrorismo
POR JEAN-GUY ALLARD
ROBERT Ferro, el
cubanoamericano arrestado en California
con 1 571 ametralladoras, granadas y
fusiles —la más grande cantidad de armas
capturada en la historia de EE.UU.,
según las propias autoridades federales—
ha sido inculpado formalmente de cinco
cargos de posesión ilegal de armas,
reportó el diario californiano The
Los Angeles Times el sábado 20 de
mayo.
Sin embargo, la
Fiscalía federal no ha llevado acusación
alguna de “conspiración para cometer
actos de terrorismo”, a pesar de las
confesiones del detenido, quien declaró
a los investigadores que preparaba una
acción armada contra Cuba.
Acusaciones de
“conspiración para cometer actos de
terrorismo” han sido llevadas
últimamente en contra de sospechosos
ante tribunales. Pero, de manera
escandalosa, los fiscales federales de
Bush no han sido capaces hasta ahora de
llevar ante los tribunales a autores de
actos de terrorismo contra Cuba o a
individuos que predican el uso del
terror o apoyan al terrorismo contra la
Isla.
Ex oficial de las
Fuerzas Especiales del ejército
estadounidense, Ferro ha confesado
pertenecer al grupo terrorista Alpha 66.
Ferro, de 61 años
de edad, se encuentra detenido, sin
posibilidad de fianza, en el centro de
detención de West Valley, ubicado en
Rancho Cucamonga. Debe comparecer de
nuevo este miércoles ante la Corte
federal de Distrito de Riverside.
Varias de las
armas ocupadas eran ilegales. Cada cargo
lleva una sentencia que puede alcanzar
10 años de cárcel.
El grupo
terrorista (tolerado) Alpha 66, desde
Miami, ha denegado que el individuo
aparece “en la lista de sus 50 000
miembros” (sic). Sin embargo, el abogado
del inculpado, Wayne M. Rozenberg, ha
señalado en varias ocasiones a la prensa
local que el grupo adoptó esa posición
en función de su carácter de
organización “secreta”.
El grupo
terrorista cubanoamericano, con oficinas
en Miami, tiene un largo historial de
acciones criminales contra Cuba, incluso
en California, donde tiene un
“representante oficial”, Miguel Talleda.
Varios terroristas
miamenses conocidos, entre ellos René
Cruz Cruz, Ernesto Díaz Rodríguez,
Eusebio de Jesús Peñalver Mazorra, Angel
Francisco D'fana (o De Fana) Serrano,
Jorge "Guiro" Barrego Amat, Alfredo
Menocal, Frank Castro, Orlando Atienza,
Rafael Rodríguez, Ramón Rodríguez y
Guillermo Novo Sampol han estado
implicados en acciones terroristas
cometidas en la costa oeste de EE.UU.
Peñalver Mazorra,
también implicado en un complot para
asesinar al presidente venezolano, Hugo
Chávez, murió el jueves pasado en Miami,
a la edad de 71 años.
El propio Ferro
fue acusado, a principios de los años
noventa, de dirigir un campo paramilitar
en una granja de pollos en la localidad
californiana de Pomona para “entrenar a
unos mexicanos para invadir a Cuba”.
Esta vez, Ferro
afirma categóricamente que Alpha 66 pagó
las armas, según un documento judicial
depositado ante la corte.
La inculpación de
Robert Ferro ocurre cuando un tribunal
de la Florida anuncia que no examinará
antes de julio la causa del cabecilla
mafioso Santiago Alvarez y de su socio
Osvaldo Mitat, acusados de la posesión
de varias armas automáticas. Su amigo y
cómplice, Luis Posada Carriles, ha
cambiado de estrategia y se niega ahora
a testimoniar ante el juez federal Cohn.
Desde la muerte de
su ex líder Nazario Sargen, Alpha 66 es
dirigido por Ernesto Díaz Rodríguez, de
66 años de edad, que sigue repitiendo
impunemente llamamientos al uso de la
violencia contra Cuba, burlándose
groseramente de las leyes
norteamericanas e internacionales contra
el terrorismo, sin intervención de las
autoridades.
Varios convenios
internacionales prohíben no sólo cometer
actos terroristas y conspirar para
cometerlos sino también recaudar fondos
o recursos para la realización de actos
terroristas o el simple apoyo a
organizaciones dedicadas a ello, a
escala nacional o internacional, algo
que se produce cada día impunemente en
EE.UU. y más particularmente el Sur de
la Florida, cuando se trata de Cuba.
El propio
Presidente norteamericano dirigió una
carta de agradecimiento por su “apoyo” a
la organización terrorista Alpha 66, el
2 de junio del 2005, e invitó a varios
de sus miembros a participar en
encuentros en la Casa Blanca.
Mientras tanto,
cinco cubanos que infiltraron tales
grupos a los cuales el klan Bush ha dado
cobertura, siguen secuestrados en cinco
cárceles distintas del territorio
norteamericano. |