|
De
Iraq al Africa, otro fracaso más
Con la guerra en Irak y
Afganistán, EE.UU. hizo lo que nosotros
los musulmanes fallamos de hacer:
despertar al musulmán dormido - Abu
Mansu Robou, musulmán somalí
Por Vicky
Peláez
EL autismo tiene connotación de
inocencia y no molesta a nadie pero el
autismo político del presidente George
W. Bush y de sus asesores militares
constituye un peligro para la humanidad,
cuya paz es interrumpida por el capricho
de estos líderes que se consideran a si
mismos enviados de Dios, y en su nombre
desatan guerras.
Bush y el Pentágono no quieren escuchar
ni siquiera a su nuevo secretario de
Defensa, Richard Gates, quien declaró
que "no estamos ganando la guerra en
Iraq", ni prestan atención al ex
secretario de Estado, Colin Powell que
afirma que "se está perdiendo" esta
guerra. Ciego y sordo a todo, Bush
quiere seguir guerreando por el oro
negro, y ahora en su delirio planea
crear un nuevo comando militar esta vez
en ¡África!
Para Bush y el Pentágono, la situación
en Iraq "está mejorando y todo es
cuestión de enviar unos 40 000 soldados
más allí, y otros cuantos miles a
Afganistán". Por lo pronto, lo único que
han conseguido para enviar a Bagdad
después de la Navidad es una brigada de
la 82ª División Aerotransportada con
unos 3 500 paracaidistas. El pensamiento
bélico sigue prevaleciendo en el
Pentágono pese a que ni siquiera saben
de donde sacar estas tropas adicionales
para el Medio Oriente, tampoco tienen
una estrategia para poner fin a la
guerra por el petróleo iraquí que
después de tres años sangrientos no
llega a Estados Unidos.
Los planes geoestratégicos basados en
la doctrina de la "expansión imperial a
través de la guerra permanente" por el
control de recursos energéticos del
mundo para asegurar la hegemonía de
Estados Unidos auguran más guerras y más
derrotas pero siguen sin tomar en cuenta
que ni con el presupuesto militar, que
este año superó los 600 mil millones de
dólares y que para el año 2010 llegará a
un trillón, no podrá Estados Unidos
controlar el planeta, como lo hizo en
otras épocas. Perdió capacidad para
seducir, sobornar u obligar a otros
países a hacer lo que Norteamérica
propone. No tiene oro ni para
mercenarios. Está impotente frente al
lento pero seguro avance de China y
Rusia en lo que era su dominio imperial.
Los pocos halcones que le quedan a Bush
insisten en convertir las ilusiones de
hegemonía mundial en realidad. Ahora sus
intereses están dirigidos hacia el
petróleo de África que actualmente
abastece un 15 por ciento de las
necesidades energéticas de Norteamérica
cuya economía depende en un más de 60
por ciento del oro negro importado. Se
calcula que para 2010, el volumen del
petróleo africano que importará EE.UU.
cubrirá un 25 por ciento de sus
necesidades, reemplazando a Arabia
Saudita. Pero aquí su problema es China
que está reemplazando a EE.UU. en esta
parte del mundo, no a base de fuerza
militar sino utilizando el comercio y
préstamos que ya superaron los de
Estados Unidos, del Fondo Monetario
Internacional y del Banco Mundial.
Para su avance en Africa, China adoptó
la estrategia cubana, dando becas a más
de 35 000 estudiantes universitarios
africanos, enviando a más de 10 000
ingenieros, médicos y educadores a los
pobres países ricos en recursos
energéticos, y de paso está creando
empresas mixtas de extracción del
petróleo. También les vende su armamento
evitando inmiscuirse en sus asuntos
internos. Así asegura que el 20 por
ciento del oro negro de Angola, un 60
por ciento de Sudán y un 20 por ciento
del petróleo de Guinea Ecuatoriana,
Nigeria y Gabón fluya a su país.
Frente a este avance oriental, lo único
que se les ocurrió a los "iluminados" de
Bush es la creación de su sexto comando
militar en el mundo, el Comando Africano
justo en el continente donde la mayoría
de la población es musulmana. Se espera
que en dos meses este Comando ya esté
operativo. Así se radicalizará el
tradicionalmente reposado y relajado
Islam africano. Por lo pronto en todos
los países ricos en petróleo ya
aparecieron posters: "Viva Osama",
anunciando el despertar de un nuevo
monstruo.
Selección en Internet: Niurka Farrat
Cabrera |